De inmediato, la fiscalía de Choele Choel dispuso las primeras medidas consistentes en realizar averiguaciones y entrevistas con familiares y amistades de la persona buscada y, especialmente, con un sujeto con quien mantendría mayor vínculo cercano.
Esa misma tarde se llevaron a cabo los primeros rastrillajes con personal de la Comisaría 17, la sección Canes y el apoyo del Gabinete de Criminalística de la Policía de Río Negro.
La actividad con el can “Mak” resultó de relevancia, ya que su primera incursión por calle Rivadavia hacia el cuadrante Norte no aportó información valiosa, pero cuando se orientó hacia el sector sur, el perro adiestrado para seguimiento de rastros llegó hasta el desagüe de Rivadavia y Moreno, e incursionó en el interior del mismo.
Impedidos de continuar por la oscuridad de la noche, la búsqueda se retomó al día siguiente con rastrillajes que demandaron más de 4 horas de despliegue, desde calle Francia, llegando hasta una casa abandonada, inspeccionándose la misma y un amplio radio descampado de los alrededores sin encontrarse indicio alguno.
A la par de los rastrillajes y ya con la intervención del grupo especial de tareas COER, se continuaban entrevistando las personas allegadas al joven buscado y se avanzaba en rastrillajes en el sector del cementerio local y las chacras cercanas.
También se sumó, esa misma tarde, la sección canes llegada desde la ciudad de General Conesa con el perro “Buddy”, recorriendo distintos sectores de la ciudad no encontrándose elementos significativos.
La labor policial continuó el sábado con rastrillajes en el interior del desagüe a cargo de personal de Unidad 17, COER y de la división canes de General Conesa utilizando el can “Franca” y, en las últimas horas del día, por disposición del Juez de Garantías, se llevaron a cabo allanamientos en un par de domicilios. En uno de ellos el resultado fue positivo colectándose indicios que podrían guardar vinculación con lo investigado, como así también plantas de marihuana.
Los elementos hallados llevaron a que la fiscalía decida imputar a quien reside en un departamento de calle 20 de junio – en principio – como “partícipe secundario” en la desaparición de persona.
Los rastrillajes continuaron el lunes y durante toda la jornada de ayer martes, con personal de la Comisaría 17, la Brigada Motorizada de Apoyo, el COER y 14 agentes de refuerzo de la Unidad Regional IV, haciendo un relevamiento en el sector rural desde el desagüe hasta el río y también hacia la margen sur, donde en un recorrido de 3 kilómetros de extensión se halló un cuchillo semi enterrado, el que fue puesto a resguardo por el Gabinete de Criminalística para analizar si guarda alguna vinculación con el hecho.
Por la tarde se sumó personal de la Brigada Rural en otro rastrillaje desde calle Chile hasta Rivadavia y se realizó un monitoreo aéreo con el uso de un dron, aunque lamentablemente el resultado – por el momento – no ha sido el esperado.






