Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Qatar calificó el hecho como una «amenaza directa a su seguridad nacional» y advirtió sobre la necesidad de evitar ataques contra infraestructuras críticas.
La empresa estatal QatarEnergy informó que hubo daños significativos, aunque aclaró que no se registraron heridos. También indicó que equipos de emergencia fueron desplegados para controlar los incendios generados por los misiles.
Luego de los bombardeos contra sus instalaciones energéticas, Irán había anticipado una respuesta. “Se impone la ley del ojo por ojo y comienza un nuevo nivel de confrontación”, señalaron ayer autoridades iraníes, al tiempo que advirtieron que las consecuencias podrían afectar “al mundo entero”.
En paralelo, el ejército israelí confirmó este miércoles una ofensiva en el norte de Irán, en lo que constituye la primera operación militar en esa región desde el inicio del conflicto. Según el comunicado, la fuerza aérea atacó objetivos vinculados a la marina iraní en Bandar Anzali, ciudad ubicada sobre el mar Caspio.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, había alertado sobre el riesgo de una escalada mayor: “Esto complicará la situación y podría tener consecuencias incontrolables, cuyo alcance podría abarcar al mundo entero”, advirtióen su cuenta de X, donde también condenó los ataques y advirtió que “no beneficiará en nada al enemigo”.






