Entre los cambios centrales, el decreto aprueba un nuevo organigrama que redefine la distribución de áreas administrativas, sanitarias y técnicas. En ese esquema se reorganizan direcciones nacionales, generales y coordinaciones vinculadas a la gestión de recursos, tecnología, asuntos jurídicos y relaciones institucionales, al tiempo que se ajustan otras dependencias ya existentes.
En paralelo se suprimen áreas como la Dirección Nacional de Sistemas de Información Sanitaria y distintas coordinaciones de la ex Agencia Nacional de Discapacidad como las de Monitoreo Operativo, Comunicación y Enlace de Asignaciones Económicas y cargos dentro de la ex Unidad de Auditoría Interna.








