Apenas unas semanas después de concesionar la Ruta 226, que tiene como epicentro el peaje de Hinojo, en Olavarría, Corredores Viales avanzó este miércoles con despidos masivos de modo de entregar el negocio «libre de trabajadores» en lo peajes.
Días antes de entregarle el negocio al consorcio de empresas conformado por las constructoras Concret Nor, Marcalba, Pose y Coarco, Corredores Viales despidió a 120 trabajadores, la mayoría de ellos de las cabinas de peaje pero también a quienes se desempeñaban en las áreas de emergencia vial, grúas, soporte técnico, maestranza y balanza.
En tanto, desde el consorcio de empresas que se hará cargo de la ruta ya adelantaron que avanzarán en la instalación de un sistema de estaciones de cobro automático.
«Nos indemnizaron y el 30 de este mes nos vamos todos a nuestras casas» dijo un trabajador a Infoeme. La mayoría de los afectados son vecinos de Olavarría, donde el bloque del peronismo salió al cruce de la medida.
«Este hecho no es aislado: forma parte de una política que ya provocó más de 3.000 despidos en Olavarría durante la gestión de Javier Milei», acusaron los concejales locales de Fuerza Patria, que advirtieron que la privatización «no sólo pone en riesgo los puestos de trabajo actuales, sino que tampoco garantiza obras significativas en rutas».
Según consignó LPO este miércoles, en las entidades de usuarios viales denuncian que en las rutas ya concesionadas hace meses recién comenzaron con obras menores de bacheo, mientras que en las recientemente adjudicadas apenas se contempla el mantenimiento y corte de pasto. Eso, a cambio de la multiplicación de los peajes.
Por caso, en el pliego de la licitación para el paquete de rutas que adjudicó recientemente, el Gobierno exige apenas 55,98 kilómetros de «ruta segura» en la Ruta 226, entre el empalme de la Ruta 55 y la 22. A pesar de eso, ya está confirmada la instalación de nuevas cabinas de peaje.








