Durante una conferencia de prensa, el fiscal detalló que el pasado jueves 27 de agosto la Policía Federal Argentina realizó allanamientos en tres domicilios vinculados con los sospechosos y, además, llevó adelante requisas en el Hospital Municipal.
Como resultado de los procedimientos fueron secuestrados 11 teléfonos celulares, que ahora serán analizados por la Justicia en busca de conversaciones o información relacionada con la desaparición de las ampollas. En el hospital, en tanto, se revisaron los casilleros utilizados por los técnicos durante sus jornadas laborales.
El faltante de las 25 ampollas de fentanilo había sido detectado el 30 de marzo y denunciado por las autoridades del hospital. Seis días más tarde, el 6 de abril, las ampollas fueron encontradas nuevamente, aunque estaban vacías.
Según explicó Del Cero, los tres técnicos investigados se encontraban cubriendo turnos tanto el día en que se constató el faltante como cuando aparecieron las ampollas vacías.
La hipótesis del “escándalo”
La principal hipótesis que analiza la fiscalía apunta a que la sustracción podría haber tenido como objetivo generar un escándalo alrededor del hospital.
El fiscal vinculó temporalmente el episodio con la repercusión que había generado por entonces la muerte de un médico anestesista del Hospital Italiano de Buenos Aires, en un caso que fue asociado públicamente al denominado “Propofest”.
En ese sentido, consideró llamativo que las ampollas hayan sido devueltas vacías. Para la fiscalía, ese elemento podría indicar que quien las sustrajo no habría tenido como único objetivo obtener el fentanilo para venderlo o utilizarlo como narcótico, sino que podría haber buscado que el hecho trascendiera.
De todos modos, se trata de una hipótesis de investigación y todavía no existe una conclusión judicial sobre el motivo de la sustracción ni sobre quiénes fueron los responsables.
Durante la conferencia, Del Cero también reveló que en diciembre de 2025 se había registrado otro faltante de entre cuatro y cinco monodosis de fentanilo en el hospital. En aquella oportunidad, las dosis también aparecieron posteriormente.
El fiscal señaló que los tres técnicos que actualmente están imputados se encontraban de turno durante aquella guardia.
Por el momento, el delito que se investiga es el de hurto, aunque Del Cero no descartó que la investigación pueda avanzar hacia otra hipótesis: una eventual maniobra coordinada de los tres técnicos contra un superior.






