La inflación mostró una nueva desaceleración en agosto, pero el alivio todavía no se refleja de la misma manera en los gastos fijos de las familias. Según los datos del INDEC, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó 1,7% durante el mes, el registro más bajo de los últimos 14 meses.
Sin embargo, detrás del promedio general persisten importantes diferencias entre los distintos rubros. En los primeros ocho meses del año, la inflación acumuló 21,3%, mientras que la variación interanual alcanzó el 33,5%.
Durante agosto, la división que registró el mayor incremento fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con una suba del 2,8%. En segundo lugar se ubicó Educación, con un aumento del 2,5%.
Tarifas y vivienda, entre los mayores aumentos
La situación resulta todavía más evidente al observar los datos correspondientes al Gran Buenos Aires. Allí, el nivel general de precios aumentó 33,7% entre agosto de 2025 y agosto de 2026. No obstante, varios gastos esenciales quedaron por encima de ese promedio.
La división Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles acumuló una suba interanual del 45,3%, 11,6 puntos porcentuales por encima de la inflación general.
Dentro de ese grupo, el incremento de electricidad, gas y otros combustibles llegó al 55,4%, mientras que el alquiler de la vivienda aumentó 42,7%. Los alquileres y gastos asociados a la vivienda, en tanto, registraron una variación del 42%.
Las diferencias regionales también son significativas. La misma división aumentó 74,5% en el Noreste, 50,1% en el Noroeste, 50,8% en Cuyo, 50,9% en la Patagonia y 49,3% en la región Pampeana.
Estos incrementos tienen un impacto directo sobre el presupuesto familiar debido a que se trata de gastos que, a diferencia de otros consumos, presentan pocas posibilidades de ser reducidos en el corto plazo.
Transporte y combustibles, otra fuente de presión
El transporte también evolucionó por encima de la inflación general. En el Gran Buenos Aires, la división acumuló una suba del 38,6% interanual, casi cinco puntos porcentuales por encima del nivel general de precios.
Los mayores aumentos se registraron en los gastos vinculados con la movilidad cotidiana. El transporte público aumentó 52,1%, mientras que los combustibles y lubricantes utilizados para vehículos particulares registraron una suba del 50%.
El costo del transporte público también presenta diferencias importantes entre regiones. En la región Pampeana aumentó 53,5% durante el último año; en el Noroeste, 54,4%; en Cuyo, 52,8%; en la Patagonia, 42%; y en el Noreste, 25,6%.
En el Área Metropolitana de Buenos Aires, además, el boleto de colectivo ya supera los $1.100 en septiembre, producto de los mecanismos de actualización tarifaria implementados en el último período.
Una inflación que baja, pero no impacta igual
Los datos muestran que la desaceleración del IPC no significa necesariamente que todos los hogares estén experimentando el mismo nivel de alivio. Mientras el índice general avanza a un ritmo menor, algunos de los gastos más difíciles de evitar continúan acumulando aumentos considerablemente superiores.
Vivienda, tarifas, transporte y combustibles concentran buena parte de esos incrementos y representan erogaciones mensuales que tienen un peso significativo sobre los ingresos.
Por eso, aunque la inflación general de agosto haya sido del 1,7%, la evolución de los precios de los servicios y de los gastos fijos continúa siendo uno de los principales desafíos para el presupuesto de los hogares.






