El Senado de la Nación volverá al recinto este jueves desde las 12 para tratar la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) y los cambios al régimen de Zona Fría, dos proyectos que el gobierno de Javier Milei busca destrabar en medio de las negociaciones que encabezó Patricia Bullrich con los bloques dialoguistas y que plantean escenarios todavía inciertos para La Libertad Avanza (LLA).
En el caso del Banco Central, el oficialismo aceptó modificar el texto que recibió media sanción de Diputados para destrabar las resistencias de sus aliados, principalmente sobre el mecanismo de remoción de las autoridades de la entidad monetaria. El acuerdo alcanzado en Labor Parlamentaria elimina la exigencia de los dos tercios de ambas cámaras y establece que el Senado podrá remover a los directores con una mayoría absoluta de 37 votos, sin intervención de la Cámara baja.
Vale precisar que la modificación obligará al proyecto a regresar en segunda revisión a la Cámara de origen si consigue la aprobación del cuerpo de senadores, por lo que la reforma no quedará convertida en ley durante la jornada.
En rigor, la iniciativa mantiene entre sus principales puntos la prohibición de los adelantos transitorios al Tesoro y restringe la compra directa de títulos públicos en el mercado primario, además de establecer como objetivo prioritario del BCRA la preservación del valor de la moneda.
Sin embargo, el panorama aparece más ajustado para la reforma del régimen de Zona Fría, que busca retrotraer buena parte de la ampliación aprobada en 2021 y reducir el alcance territorial automático de los descuentos sobre las tarifas de gas. El proyecto conservará el esquema para las regiones históricamente comprendidas, como Patagonia, Malargüe y la Puna, mientras que el acceso al beneficio en otras zonas quedará sujeto a criterios de ingresos y vulnerabilidad social.

En este caso, la propuesta libertaria abrió diferencias que atraviesan a los propios bloques opositores, ya que senadores de provincias actualmente alcanzadas por el régimen rechazan la eliminación del beneficio, mientras que legisladores del Norte negocian compensaciones para sus distritos. En ese marco, el Gobierno comprometió avanzar con un esquema de “Zonas Cálidas” para subsidiar las tarifas eléctricas durante los meses de verano, una concesión que busca sumar respaldo entre los gobernadores norteños.
Ante este escenario, Bullrich deberá garantizar el quórum para abrir la sesión y sostener los acuerdos cuando llegue el turno de Zona Fría, el punto más incierto del temario. Mientras la reforma del Banco Central quedó encaminada tras las concesiones acordadas con los bloques dialoguistas, el recorte de los subsidios mantiene posiciones cruzadas entre las provincias y deja a las filas libertarias frente a una votación que todavía aparece ajustada.
Zona Fría: el recorte que debate el Senado pone en juego el beneficio para municipios bonaerenses
La reforma del régimen de Zona Fría que llegará este jueves al recinto parlamentario del Senado tendrá un impacto directo sobre la provincia de Buenos Aires, uno de los territorios incorporados a la ampliación que el Congreso aprobó en 2021, de la mano del exlegislador nacional Máximo Kirchner. El proyecto del Gobierno nacional busca eliminar el beneficio territorial para buena parte de esos distritos y concentrar el subsidio automático en la Patagonia, la localidad mendocina de Malargüe y la Puna.
La modificación alcanzaría a 94 municipios bonaerenses que quedarían afuera del esquema territorial vigente, mientras que el distrito de Patagones conservaría su inclusión por formar parte de la región patagónica. Según repusieron las autoridades nacionales, los hogares que pierdan el beneficio por su ubicación geográfica podrán acceder al nuevo esquema focalizado siempre que cumplan con los requisitos socioeconómicos previstos por la normativa.

Entre estos criterios aparece un límite de ingresos equivalente a tres canastas básicas totales, además de condiciones particulares para sectores considerados vulnerables, como personas con discapacidad y veteranos de Malvinas. El proyecto también cambia la forma de calcular el descuento, que dejará de aplicarse sobre el conjunto de los componentes alcanzados actualmente y pasará a concentrarse sobre el precio del gas.
Finalmente, la posibilidad de perder el beneficio generó resistencias entre senadores de los distritos incorporados en la última ampliación del alivio impositivo y convirtió a Zona Fría en el punto más complejo de la sesión convocada por el oficialismo. Entre quienes expresaron sus reparos aparece el legislador bonaerense de UCR – Unión Cívica Radical, Maximiliano Abad, por lo que LLA busca completar los votos con representantes del Norte y espacios provinciales para sancionar definitivamente la reforma.






