El hecho que dio origen a la causa ocurrió el 16 de octubre de 2025 en la intersección de las calles Brown y Rivadavia de la ciudad de Punta Alta. En ese lugar, personal de la Fuerza Barrial de Aproximación interceptó a Rodríguez cuando circulaba en una motocicleta sin la documentación reglamentaria y con una inhabilitación judicial vigente para conducir.
Al realizar la requisa correspondiente en la sede policial, los efectivos incautaron cocaína oculta en su mochila, una balanza de precisión, dinero en efectivo, un cuaderno con anotaciones y dos teléfonos celulares.
Durante el proceso, la magistrada dio por probada la tenencia de la droga destinada a la venta, respaldándose en los peritajes químicos, las actas de secuestro y el resultado del análisis de los dispositivos móviles, donde constaban conversaciones sobre maniobras vinculadas al tráfico de sustancias.
Sin embargo, en relación con la acusación por comercialización continuada en días previos, la jueza resolvió aplicarle el beneficio de la duda y absolverlo por ese tramo, al no haberse acreditado operaciones concretas de compraventa con la certeza requerida para una condena.






