Debido a las precipitaciones registradas en la cuenca del Iguazú, la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) debió liberar un mayor caudal de agua. Se prevé que el pico de la crecida impacte en las próximas horas en la costa de Ituzaingó, alcanzando una altura estimada de 3,50 metros en el puerto local.
Las condiciones meteorológicas en la cuenca superior obligaron a realizar maniobras de alivio en el sistema hídrico.
La lluvias que azotaron la cuenca del río Iguazú en los últimos días, generaron un incremento en los niveles de escurrimiento. Ante el gran volumen de agua ingresado, la represa del sector procedió a liberar el caudal acumulado para regular la capacidad de sus embalses.
La masa de agua liberada confluyó de inmediatos en el cauce principal del río Paraná, desplazando la crecida hacia el territorio correntino, activando los protocolos de alerta hidrológica.
Desde la EBY informaron que la apertura de compuertas tuvo como objetivo “atenuar los efectos del aumento de las descargas de las centrales aguas arriba y las precipitaciones registradas en gran parte de la cuenca”.
Pico de crecida y monitoreo en Ituzaingó
En la localidad correntina de Ituzaingó los registros oficiales de la Prefectura Naval Argentina confirmaron la suba constante de las aguas, manteniendo la vigilancia activa sobre la costa. Las autoridades y organismos hídricos mantienen la supervisión sobre el comportamiento del río. Se estima que el caudal del río Paraná podría alcanzar una altura de 3,50 metros.
Ante esta situación se mantiene el estado de alerta preventiva en toda la ribera correntina a la espera del comportamiento de las marcas en los puertos.
En Paso de los Libres, Corrientes, el río Uruguay alcanzó los 9,28 metros, por encima de los 8,50 metros establecidos como nivel de evacuación. Hasta el último relevamiento, había 31 personas evacuadas en esa ciudad.
El panorama también preocupa en otras zonas de la provincia. En Alvear, sobre la costa del río Uruguay, todavía no se registraban evacuados, aunque ya había asentamientos de agua en los sectores más bajos. El nivel del río tuvo un leve incremento y las autoridades siguen de cerca su evolución ante la posibilidad de que más vecinos deban abandonar sus viviendas.
En las áreas más vulnerables, algunas familias comenzaron a prepararse ante una eventual evacuación. El agua afecta primero a los terrenos más bajos, donde suelen estar las viviendas más precarias, y la recuperación puede ser más lenta para quienes pierden herramientas de trabajo y pertenencias.
El fenómeno de El Niño y las lluvias que pueden agravar las inundaciones
Los especialistas advierten que el escenario no se resolverá necesariamente cuando termine el actual período de lluvias. El fenómeno de El Niño puede generar ciclos de precipitaciones intensas que se repiten cada cinco o diez días, con intervalos de mayor estabilidad entre un episodio y otro.
Para los próximos días se espera una ventana con condiciones más estables en el Litoral y en las cuencas del sur de Brasil. Sin embargo, las previsiones meteorológicas indican que las lluvias fuertes podrían regresar la próxima semana y volver a cargar de agua los ríos.
El problema es que el suelo y los cursos de agua responden con demora a las precipitaciones. Cuando comienza a llegar el agua acumulada por un episodio anterior, puede producirse una nueva lluvia que vuelva a elevar los niveles antes de que la creciente termine de bajar.






