Legisladoras bonaerenses del bloque de la Unión Cívica Radical (UCR) salieron en las últimas horas a expresar su preocupación por el cierre de la planta Papelera del Sur en Tornquist, que dejó a unos 160 trabajadores en vilo y motivó la intervención del Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, a cargo de Walter Correa.
“El cierre de la planta de Papelera del Sur en Tornquist es una catástrofe social y económica, familias que de un día para otro pierden su fuente de sustento, despidos que destruyen el tejido local, no hay futuro si los trabajadores son descartados”, señaló la diputada bonaerense del bloque UCR – Unión Cívica Radical, Priscila Minnaard.
En la misma línea, su correligionaria en el Senado bonaerense, la legisladora del bloque Unión Cívica Radical (UCR), Nerina Neumann, también expresó en las últimas horas su preocupación y solidaridad con los 160 trabajadores despedidos.
“La Argentina necesita ordenar su economía, recuperar la competitividad y avanzar hacia un modelo productivo sostenible. Pero ninguna política de racionalidad económica puede desentenderse de sus consecuencias sociales”, advirtió Neumann en su cuenta de X.
Para Neumann, impulsar transformaciones económicas, debe contemplar una reconversión productiva que no deje a nadie afuera del sistema, porque detrás de cada puesto de trabajo hay una familia, una historia y un proyecto de vida.
El Ministerio de Trabajo intervino en el cierre de la papelera en Tornquist
Ante la decisión empresarial, la cartera que comanda Correa convocó a una audiencia en Bahía Blanca para que los representantes de la firma brinden explicaciones. Además, el funcionario reveló que la administración provincial mantiene contactos con el área de Producción para evaluar posibles alternativas frente al conflicto.
En ese sentido, Correa recalcó que el cierre de la papelera en Tornquist se enmarca en la compleja situación que atraviesa la industria nacional como consecuencia de la apertura indiscriminada de importaciones, el dólar planchado y la caída del consumo.
No obstante, el funcionario bonaerense reclamó que la compañía contemple las consecuencias de su decisión sobre la comunidad de Tornquist. “Lo que le exigimos a la empresa es la responsabilidad social que tiene para con toda la comunidad“, sostuvo.
En tanto, el secretario general del sindicato papelero, Gustavo Lanaro, expresó su malestar y agradeció la intervención provincial, luego de recordar que los trabajadores de la papelera aceptaron suspensiones, así como recortes salariales durante los últimos años con el objetivo de sostener la actividad.

En ese marco, Lanaro cuestionó que la empresa haya decidido importar la materia prima en lugar de continuar con la fabricación local. Según explicó el dirigente gremial, la planta producía cartulina reciclada destinada a envases de alimentos y medicamentos.
Ahora, el grupo empresario mantendrá sus instalaciones vinculadas a la impresión, pero dejará de fabricar el papel y la cartulina que se elaboraban en la planta ubicada en la Sexta sección electoral.






