Desde las primeras horas posteriores a la tormenta, motoniveladoras y equipos municipales comenzaron a trabajar en la reparación y mejoramiento de calles de tierra, priorizando aquellas que sufrieron mayores daños producto del agua acumulada y el arrastre de sedimentos.
Las tareas se desarrollan de manera planificada y progresiva en distintos puntos de la ciudad, con el objetivo de garantizar condiciones adecuadas de transitabilidad y seguridad para vecinos y vecinas.
En paralelo, durante las tardes, la cuadrilla del Operativo Limpieza continúa con su trabajo habitual, reforzando las tareas tras la lluvia. El personal municipal se aboca a la recolección de tierra acumulada, limpieza profunda de calles, veredas y espacios comunes, y a la puesta en orden de sectores que resultaron afectados por el temporal.
Desde el Municipio destacaron que este esquema de trabajo sostenido permite no solo atender las urgencias climáticas, sino también mantener una ciudad más ordenada, limpia y segura, dando respuesta a situaciones que se repiten cada vez que se registran lluvias intensas.
Las tareas de reparación y limpieza continuarán en los próximos días en distintos barrios, acompañando la normalización de la actividad cotidiana y reforzando el compromiso municipal con el mantenimiento del espacio público.







