Los trabajos realizados y en ejecución incluyen la ampliación de sectores, con la construcción de nuevos nichos y espacios para tumbas, una intervención clave para dar respuesta a una demanda creciente y planificar el crecimiento del predio de manera ordenada y respetuosa.
En paralelo, se avanzó con la apertura de nuevas calles internas y conectores, mejorando la circulación peatonal y vehicular dentro del cementerio. Estas tareas se complementan con trabajos de pavimentación, que permiten transitar el lugar en mejores condiciones durante todo el año, incluso en épocas de lluvias o bajas temperaturas.
Otro de los ejes centrales de la intervención fue la extensión de la red de agua corriente, con la instalación de canillas en todos los sectores, facilitando el acceso al agua para las tareas de mantenimiento, limpieza y para las familias que concurren a visitar a sus seres queridos.
Desde el Municipio destacaron que estas obras forman parte de una política de gestión que entiende al cementerio como un espacio público esencial, que requiere planificación, inversión y mantenimiento permanente. “No se trata solo de infraestructura, sino de acompañar a las familias en momentos sensibles, garantizando un entorno cuidado, accesible y respetuoso”, señalaron desde el Ejecutivo local.
La puesta en valor del Cementerio Municipal se enmarca en una visión integral de la gestión, que busca mejorar de manera sostenida los espacios públicos más significativos de la ciudad, con obras concretas que impactan directamente en la calidad de vida y en el vínculo de la comunidad con su historia y su memoria.







