Ante la explosión en el Polo Industrial de Carlos Spegazzini del partido de Ezeiza, químicos bonaerenses reafirmaron “la necesidad urgente de regular la actividad industrial de la provincia de Buenos Aires, conforme a la Ley y a los protocolos de seguridad y ambientales vigentes”.
Según la entidad colegiada de los químicos bonaerenses, los accidentes como en el distrito que comanda Gastón Granados “vienen sucediendo de manera naturalizada, producto de un marco generalizado de ‘libre hacer´ y la consecuente ausencia de controles y exigencias para que la actividad profesional sea llevada a cabo por personal matriculado y debidamente capacitado”.
Frente a esta situación, el presidente del Consejo Profesional de Química, Dr. Carlos Colángelo, lamentó que desde la entidad estén “acostumbrados” a este tipo de sucesos, tras solicitar a las autoridades competentes a que realicen los controles periódicos, para garantizar la ejecución de procesos seguros y de calidad.
En esa línea, Colángelo subrayó “el rol indispensable que cumplen los Consejos y Colegios para la supervisión de la actividad profesional”, tras señalar que lo ocurrido en el parque industrial de Ezeiza “es un claro ejemplo, entre tantos, que demuestra que la desregulación absoluta conduce a consecuencias ambientales, personales y de infraestructura, como la que se atestiguó en las últimas horas”.

Vale recordar que, en octubre de este año, el Consejo Profesional había alertado sobre la necesidad de regular la manipulación de productos químicos también en establecimientos educativos, tras los recientes accidentes ocurridos en una escuela de Pergamino y en el colegio Guadalupe de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), donde al menos cinco personas resultaron heridas, entre ellas cuatro menores.
El pronunciamiento del organismo colegiado llegó en medio de una seguidilla de episodios vinculados al manejo inseguro de sustancias en el ámbito escolar. En su comunicado, los químicos bonaerenses volvieron a exigir la regulación de la actividad.
“Al igual que ocurre en la órbita industrial, en los establecimientos escolares se ha naturalizado el hecho de que personal sin matriculación alguna ni suficiente idoneidad se ponga al frente de procesos químicos que representan un claro riesgo si no se cuenta con el conocimiento ni la pericia suficiente para llevarlos adelante”, alegó el titular del colegio.
Desde el CPQ-PBA remarcaron que en los últimos años se registraron “un sinfín de accidentes relacionados con el manejo negligente de las sustancias”, ejecutados al margen de la normativa y los protocolos de seguridad y ambientales vigentes. En ese marco, Colángelo recordó que la Ley 7020 establece la matriculación obligatoria de los profesionales vinculados a la actividad química, un requisito que no se estaría cumpliendo en los establecimientos educativos.
“Ante la falta de respuesta por parte de los organismos provinciales, hemos recurrido a la vía judicial para garantizar el cumplimiento de la normativa vigente”, advirtió el titular del Consejo. El organismo insiste desde hace tiempo en la necesidad de que las prácticas escolares que involucren manipulación de sustancias químicas estén supervisadas por profesionales idóneos y matriculados.

Así, Colángelo calificó la situación como “un asunto de Seguridad y Salud Pública que no puede esperar más” y reclamó que las autoridades educativas “no sigan desviando la mirada ante una problemática que pone en riesgo a alumnos y docentes”.
La tragedia que pone en vilo a los químicos bonaerenses
En la noche del viernes aproximadamente siete galpones del parque industrial de Ezeiza resultaron afectados por las llamas, entre ellos uno con caucho y neumáticos, lo que generó la densa columna de humo negro visible desde varios kilómetros. No obstante, se prevé que hubo sustancias que pudieron agravar la combustión, como “agua oxigenada al 250%”, reportada por representantes de las empresas del parque industrial.
Ante esta situación, durante toda la noche y la madrugada, el sistema de salud bonaerense sostuvo un operativo articulado entre hospitales y el Sistema de Emergencias, con más de 25 móviles afectados entre Provincia y municipios. En el lugar continúa dispuesto un shock room con unidades móviles de terapia intensiva, brindando apoyo a las dotaciones de bomberos que permanecen trabajando en la zona.
De todas maneras, según lo expuesto por el intendente local, Gastón Granados, doce personas fueron atendidas en el Hospital de Ezeiza tras la explosión en el parque industrial, pero todas recibieron el alta antes de la mañana de este sábado. “La mayoría presentó cuadros leves vinculados a la inhalación de monóxido de carbono, sin registrar lesiones de gravedad“, amplió, luego de descartar internaciones en el hospital municipal.
No obstante, Granados señaló que continúa el monitoreo de las condiciones ambientales provocadas por la quema de cubiertas y productos químicos. “Hay mucho humo, pero no hay ningún tipo de problema para los vecinos”, señaló al tiempo que pidió prudencia y colaboración hasta que los bomberos concluyan las tareas de enfriamiento.
En términos operativos, las autoridades locales avanzan en la evaluación de daños dentro de las diez industrias afectadas en el parque industrial, muchas de las cuales quedaron completamente destruidas. En ese marco, Granados anticipó que ya se comunicó con el gobernador Axel Kicillof y con el Ministerio de Producción provincial para articular mecanismos de asistencia y analizar alternativas para la reconstrucción del predio.






