Esa noche el dueño del campo llamó a la policía por la presencia de personas cerca de los postes de electricidad, los efectivos encontraran herramientas, prendas de vestir y una moto abandonada; las tareas investigativas permitieron determinar que uno de los hermanos Castillo había sido atendido en el Hospital Dr. José Penna el día 17 de marzo de 2024, con quemaduras por electrocución, y que recibió el alta el día 22 de marzo.
Las restantes averiguaciones permitieron establecer que los acusados se encontraban en ese lugar el día del hecho y que tenían planeado llevar a cabo la sustracción de los cables.
Ambos acusados -que cuentan con antecedentes penales- fueron indagados, decidieron no prestar declaración y quedaron imputados de los delitos de tentativa de robo agravado por haber sido cometido en despoblado y en banda,





