A lo largo de su exposición, Ramello puso el acento en una idea recurrente: la ciudad se construye todos los días, con presencia en los barrios, administración responsable de los recursos y una planificación que permita avanzar sin improvisaciones. En ese marco, defendió un Estado municipal activo, capaz de invertir, sostener servicios y acompañar el desarrollo local.
Uno de los ejes centrales del mensaje fue la situación económica del municipio. El intendente destacó que Choele acumula seis años consecutivos de superávit fiscal, un dato que presentó como el resultado de un trabajo sostenido y no como una medida aislada. Según detalló, el ejercicio 2025 cerró con un superávit superior a los 99 millones de pesos, equivalente al 0,66 % de los ingresos municipales.
“El equilibrio de las cuentas no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para mejorar la ciudad”, sostuvo Ramello, al explicar que durante el último año más del 33 % del presupuesto municipal, que superó los 11.000 millones de pesos, fue destinado a obra pública, mantenimiento urbano y servicios esenciales.
Desde ese enfoque, el intendente abordó el avance de la infraestructura vial y explicó la planificación de la pavimentación de 20 cuadras en avenidas estratégicas como Don Bosco y San Martín. En ese tramo, dejó una de las definiciones políticas más claras del discurso: avanzar en obras es una prioridad, pero siempre cuidando lo construido y sin poner en riesgo el futuro de la ciudad. “No vamos a hipotecar el futuro de Choele”, afirmó.
En ese sentido, confirmó que en febrero se realizará la apertura de sobres para la licitación de la pavimentación de la avenida Don Bosco, con el objetivo de inaugurarla en el próximo aniversario. La obra se ejecutará en dos etapas, mientras que la pavimentación integral de la avenida San Martín continúa dentro de la planificación antes de 2027.
El trabajo diario del municipio también quedó reflejado en los servicios urbanos. Ramello confirmó que Choele Choel avanza hacia el 100 % de iluminación LED, con más de 2.000 luminarias ya recambiadas, y anunció la compra de las restantes durante este año. A eso se suma una inversión superior a los 409 millones de pesos en mantenimiento urbano, con tareas permanentes de bacheo, limpieza de barrios, erradicación de microbasurales y cuidado del espacio público.
En el plano económico, el intendente destacó la reducción de tasas municipales como una decisión orientada a acompañar a comerciantes, emprendedores y productores locales. Según explicó, la medida buscó sostener la actividad privada y fortalecer el entramado productivo local como parte de una estrategia de desarrollo equilibrado.
Entre los anuncios más relevantes, se destacó la inversión superior a los 500 millones de pesos para transformar el Gimnasio Polideportivo Municipal. El proyecto incluye piso deportivo de parquet flotante, iluminación LED, tablero electrónico y equipamiento para competencias de alto nivel, con el objetivo de consolidar uno de los centros deportivos más importantes de la provincia, financiado íntegramente con recursos municipales.
La cultura también ocupó un lugar central en el balance. Ramello defendió la política de eventos como parte de la identidad de la ciudad y como una herramienta de desarrollo. En ese marco, recordó el crecimiento de Fiesta Provincial a Fiesta Nacional del Folklore y la Familia, que en su primera edición convocó a más de 120 mil personas y consolidó a Choele como un polo cultural y turístico regional.
Sobre el cierre, el intendente dejó una definición que sintetizó el mensaje general del discurso: “Choele no depende de un nombre propio. Depende de un rumbo”.
La frase funcionó como una reafirmación del camino elegido y como una señal de continuidad. El mensaje final apuntó a no retroceder, a sostener lo realizado y a seguir fortaleciendo un modelo de gestión basado en el trabajo cotidiano, la planificación y la responsabilidad en la administración de los recursos públicos.







