Cada tarde, cuadrillas municipales recorren distintos sectores de la ciudad realizando tareas de ordenamiento y limpieza en espacios comunes, veredas, terrenos baldíos y zonas de uso cotidiano. El trabajo es constante y planificado, con una lógica que va más allá del mantenimiento urbano: estar presentes, escuchar y responder a las necesidades concretas de cada barrio.
En los últimos días, el centro de la ciudad demandó una intervención más intensa a raíz de los fuertes vientos y del avance de obras que forman parte del crecimiento urbano. Frente a ese escenario, el Municipio reforzó el operativo para recuperar rápidamente el orden y la prolijidad, sin descuidar el resto de los sectores de Choele.
Desde la gestión municipal destacan que el Operativo Limpieza cumple un rol estratégico, es un eslabón que articula trabajo, comunicación y presencia territorial. A través de estas tareas, el Municipio no solo mejora el entorno urbano, sino que mantiene un vínculo permanente con los vecinos, detectando problemas, atendiendo reclamos y generando respuestas concretas.
La limpieza, en este marco, se entiende como una política pública integral, vinculada a la salud, la convivencia y el respeto por el espacio compartido. Sostenerla en el tiempo es una decisión de gestión.
Con planificación, continuidad y cercanía, el Operativo Limpieza reafirma una premisa que atraviesa la acción municipal: Choele no se detiene, y se construye todos los días junto a sus barrios y su gente.







