Tras conseguir dictamen de mayoría en comisiones, el oficialismo intentará sancionar este miércoles en la Cámara de Diputados de la Nación la reforma de la Ley de Glaciares, que pretende redefinir el concepto de zona periglaciar con el propósito de facilitar actividades extractivistas en zonas, hasta el momento, prohibidas.
En ese sentido, la sesión especial tendrá lugar a partir de las 15 horas en un contexto donde diversas organizaciones políticas y ambientales llevarán a cabo una protesta en las inmediaciones del Congreso de la Nación. Por caso desde el Frente de Izquierda concovaron a una marcha desde Avenida de Mayo y 9 de Julio, con permanencia en la calle hasta que se realice la votación.
Durante el debate del pasado martes en la comisión conjunta de Asuntos Constitucionales y Recursos Naturales, el dictamen de mayoría recibió 37 firmas de diputados, entre ellos de La Libertad Avanza, del PRO; parte de la Unión Cívica Radical (UCR) y de Innovación Federal.
En tanto, los bloques de Unión por la Patria, Provincias Unidas y la Coalición Cívica presentaron dictámenes de rechazo al proyecto que ya cuenta con media sanción del Senado, al argumentar que de aprobarse la reforma a la ley de Glaciares se violaría los presupuestos mínimos de conservación del ambiente y pondría en riesgo la provisión de agua para las cuencas hidrográficas.
Durante el plenario, el oficialismo se cuidó de concluir el debate con voces a favor de la reforma a la Ley de Glaciares, puesto que expusieron el gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, funcionarios de provincias mineras y el secretario nacional de Minería, Luis Lucero. Según las proyecciones libertarias, el proyecto cosecharía este miércoles 131 votos a favor gracias a las bancadas provinciales que respaldan la propuesta por pertenecer a provincias mineras.

Si bien la instancia de debate contó con una audiencia pública, la jornada de expositores sólo se limitó a dos días y miles de interesados quedaron fuera del debate presencial, puesto que debieron enviar sus opiniones por escrito o video, un punto que fue criticado por organizaciones ambientalistas y bloques de la oposición.
En detalle, la reforma de la Ley de Glaciares, sancionada en 2010, propone redefinir el concepto de áreas protegidas para permitir la exploración y explotación económica en zonas periglaciares, es decir, áreas cercanas a los glaciares donde el suelo permanece congelado durante gran parte del año y actúa como una reserva hídrica natural.
Mientras que la ley vigente ofrece un resguardo amplio a todos los glaciares y al ambiente periglacial como reservas estratégicas, el proyecto impulsado por el oficialismo limita esta tutela a aquellos cuerpos de hielo que cumplan una “función hídrica efectiva” y relevante para la recarga de cuencas hidrográficas.
“A partir del momento en que la autoridad competente constate, sobre la base de estudios técnicos-científicos, que un glaciar incluido en el Inventario Nacional de Glaciares no cumple con las funciones previstas (consumo humano; agricultura; protección de la biodiversidad; como fuente de información científica; y como atractivo turístico), se considerará que el glaciar o la geoforma periglacial en cuestión no está alcanzada por las previsiones de la presente ley”, plantea el nuevo articulado.
Entre las voces en contra de la reforma, científicos del CONICET y de la Universidad Nacional de Córdoba elevaron una carta a los legisladores para advertir que las modificaciones propuestas “desvirtúan el espíritu de la ley y no se sustentan en los últimos avances del conocimiento científico sobre los glaciares”. “Entre los puntos más preocupantes, se ignora el valor estratégico de los glaciares y el ambiente periglacial como reservas de agua para la población argentina”, advirtieron.





