El inicio del ciclo lectivo 2026 en la provincia de Buenos Aires esta atravesado este lunes por un paro de docentes bonaerenses que afectó el normal dictado de clases en escuelas públicas y privadas. La medida coincidió con la convocatoria nacional impulsada por la Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA), en rechazo a la reciente reforma laboral y en reclamo de mejoras salariales.
En territorio bonaerense, el conflicto también tiene un eje propio. La Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) había resuelto hace semanas no iniciar las clases en reclamo de un incremento salarial superior al 3% ofrecido por la administración provincial para febrero, ya que la propuesta fue considerada insuficiente frente a la inflación acumulada.
La titular de FEB, Liliana Olivera, aclaró que la medida adoptada en la provincia “es provincial” y remarcó que responde a demandas vinculadas a la negociación paritaria local. Entre los reclamos, la dirigente enumeró un “urgente aumento del salario docente, el normal funcionamiento de las prestaciones del Instituto de Obra Médico Asistencia (IOMA) y el rechazo a la sobrecarga laboral”.
En paralelo, el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA) confirmó su adhesión a la convocatoria nacional de CTERA. Su secretario general, Roberto Baradel, había explicado que el gremio se suma al paro porque “el ajuste en educación es una decisión política del gobierno de (presidente, Javier) Milei”, en referencia al escenario nacional.
La diferencia de enfoques dejó expuesta una tensión interna dentro del Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB). Mientras algunos sectores buscaron enmarcar la protesta en el debate por la reforma laboral y el financiamiento educativo nacional, otros insistieron en que el conflicto central se vincula con la oferta salarial de la Provincia.

En ese contexto, la Unión de Docentes de la Provincia de Buenos Aires (UDOCBA) llamó a preservar la cohesión gremial. Su secretario general, Alejandro Salcedo, señaló que “tiene que primar” la unidad entre los sindicatos para ir al paro de docentes bonaerenses, ante un escenario que definió como complejo.
Desde CTERA ratificaron el “Paro Nacional y Movilización” y señalaron que la protesta se da “contra la política de ajuste y destrucción del gobierno nacional”. A través de un comunicado, el gremio sostuvo que la reforma laboral “avanza directamente contra los derechos conquistados por las trabajadoras y los trabajadores”.
Por su parte, desde CTERA cuestionaron además que la reforma laboral “no tiene como objetivo la creación de empleo ni la mejora de las condiciones laborales, sino la precarización del trabajo”. En el mismo documento, consideraron que la sanción de la ley constituye “un grave retroceso social y democrático”.
Con este panorama, el comienzo de clases quedó condicionado por una negociación que continúa abierta. El Gobierno bonaerense mantiene instancias de diálogo, pero hasta el momento no se alcanzó un nuevo acuerdo paritario que permita destrabar el conflicto y garantizar continuidad en el calendario escolar.
Por otra parte, los estatales bonaerenses que están citados este miércoles para encaminar la paritaria, solicitan una mejora salarial, recategorizaciones excepcionales y el pase a planta permanente de quienes hayan ingresado hasta diciembre de 2025, de los beneficiarios de becas de contingencia y la inclusión de quienes actualmente perciben becas de capacitación.
Los reclamos que derivaron en el paro de docentes bonaerenses
Entre los puntos que atraviesan la discusión aparece la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), que los gremios consideran clave para recomponer ingresos. Las organizaciones sindicales reclaman su restitución y mayor presupuesto para el sistema educativo.

Si bien, la FEB formalizó el rechazo al aumento del 3% ofrecido por la Provincia y lo calificó como insuficiente frente a la pérdida del poder adquisitivo, en enero, otros gremios del frente habían aceptado un acuerdo previo, lo que marcó diferencias en la estrategia sindical.
A nivel nacional, el Congreso aprobó la reforma laboral el viernes pasado, lo que motivó el llamado a paro y movilización en coincidencia con el inicio de clases en 16 distritos del país. Cabe señalar que, en algunas provincias se organizaron actividades públicas y clases abiertas para visibilizar el reclamo.
Mientras tanto, en la provincia de Buenos Aires el ciclo lectivo 2026 comenzó con adhesión al paro de docentes bonaerenses, lo que se catapultó como la primera vez en los seis años de gestión de Axel Kicillof, como el primero en el que el inicio de las clases no coinciden con el calendario escolar. Vale precisar que, la expectativa puesta en una nueva convocatoria paritaria que permita encauzar la discusión salarial en las próximas semanas.






