El Gobierno nacional busca acelerar el debate de la reforma laboral en la Cámara de Diputados, a fin de sancionar el proyecto antes del 28 de marzo, fecha en la que finalizará el período de sesiones extraordinarias, mientras la oposición dialoguista presiona por cambios en la normativa.
Es que, la bancada violeta intentó llamar a comisiones para apurar el debate y sancionar la iniciativa antes del 1° de marzo. Sin embargo, propios y ajenos pusieron reparos por los feriados de carnaval. “No podemos obligar a los socios a que estén, algunos incluso de los nuestros tienen compromisos”, reconocieron.
En ese marco, el oficialismo pretende encabezar un plenario de comisión el próximo miércoles, para dictaminar ese mismo, así una vez que el presidente Javier Milei prorrogué las extraordinarias, la bancada tendrá 10 días para tratar la ley en el recinto para obtener la sanción definitiva.

Sin embargo, a este escenario por demás complejo se le suma que tanto el PRO como otros aliados presionan para que el oficialismo habilite realizarle cambios al texto, lo que produciría que regrese a la Cámara Alta, algo que La Libertad Avanza buscará evitar de lleno.
“Si Diputados cambia un montón de cosas, a menos que haya algo que nosotros no nos hayamos dado cuenta, no vamos a cambiar la ley. La ley ya está, es esta”, ratificó la jefa de los senadores libertarios, Patricia Bullrich, tras señalar el amplió respaldó que obtuvo la ley, al sacar 42 votos afirmativos.
No obstante, a pesar de que desde la administración libertaria sacan pecho, hay mucho malestar por parte de los socios del Gobierno, en especial desde el PRO, que reclamaba que las billeteras virtuales puedan ser utilizadas para el cobro de los salarios. “Nosotros vamos a solicitar en la agenda de cambios que se vuelva a incluir”, adelantaron.
“Como lo planteamos inicialmente, que las billeteras virtuales y los bancos digitales puedan percibir los sueldos, tu libertad de trabajo es tu libertad con tu plata, vos con tu plata haces lo que querés, es tu sueldo, no es el sueldo del Estado ni de ninguna empresa que pueda decidir”, señaló el presidente del bloque amarillo en Diputados, Cristián Ritondo.
En ese contexto, desde el mundo libertario aseguran que no hay margen para meter cambios porque no solo que no los aceptan, sino que implicaría que el proyecto vuelva a la Cámara de Senadores, lo que arruinaría los planes de la Rosada de que el presidente Javier Milei tenga aprobado el paquete de leyes antes del discurso del 1° de marzo, cuando tendrá lugar la apertura de las sesiones ordinarias.
“Ellos lo quieren aprobado y quieren un debate de un solo día. Pero el PRO quiere cambios porque no para de presionar con lo de las billeteras virtuales y nosotros no queremos un trámite exprés, ojalá que nos podamos poner de acuerdo y frenar esto”, señaló un diputado del bloque del peronismo con buen diálogo con los amarillos.
En la misma sintonía, desde la bancada kirchnerista ironizó: “En el Senado les llevó dos meses y acá lo quieren sacar en una tarde es una locura, no se puede sacar algo así en un día, que quieran hacer un tratamiento exprés habla de la falta de responsabilidad que tienen en Diputados los libertarios”.
El Gobierno detalló los cambios en indemnizaciones, licencias y convenios con la reforma laboral
A pocas horas de que el Senado otorgara media sanción a la reforma laboral, funcionarios nacionales y autoridades bonaerenses expresaron sus posiciones sobre el alcance del proyecto. La iniciativa introduciría modificaciones en indemnizaciones, convenios colectivos, cargas patronales y licencias por enfermedad, entre otros puntos.
En ese sentido, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, sostuvo que se trata de la primera modificación estructural del régimen laboral desde el retorno de la democracia. En declaraciones radiales, el funcionario vinculó la propuesta con el nivel de informalidad en el mercado de trabajo y afirmó que, según su diagnóstico, desde hace más de una década no se generan empleos registrados.
El funcionario explicó que la indemnización base, un salario por año trabajado, se mantiene, pero que se establecen criterios específicos para la actualización de sentencias judiciales con el objetivo de reducir márgenes de discrecionalidad. “El trabajador no va a perder su indemnización”, aseguró Sturzenegger, y señaló que la intención es disminuir la incertidumbre en los litigios laborales.
En esa línea, también se podría modificar la forma de calcular los honorarios de peritos, que dejarán de estar atados al monto del juicio. Según Sturzenegger, el propósito es desvincular esos honorarios del resultado económico del fallo y relacionarlos con la tarea profesional realizada.

El proyecto incorporaría además cambios en la negociación colectiva, ya que establecería un principio de prelación por el cual los convenios de menor alcance, como los de empresa, podrán prevalecer sobre acuerdos de ámbito superior. El Ministro definió esta medida como una “federalización del trabajo” que permitiría adaptar condiciones a realidades productivas específicas.
En materia de contribuciones, la reforma contempla una reducción de cargas patronales y la creación de un mecanismo denominado “refund” para nuevas contrataciones. De acuerdo con el funcionario, parte de los aportes permanecerán en las empresas con el fin de constituir fondos destinados a afrontar eventuales pasivos laborales.
También se introducirían modificaciones en la ultraactividad de los convenios colectivos y en las contribuciones sindicales, que tendrán un tope del 2%. En cuanto a la transparencia salarial, el nuevo esquema prevé que el recibo de sueldo detalle la totalidad de los conceptos vinculados al costo laboral.
Por otra parte, Sturzenegger indicó que, en determinados casos, la cobertura no será del 100% del salario. Cuando la incapacidad no derive de una acción directa del trabajador, el empleador abonará el 75%, mientras que en situaciones vinculadas a una conducta activa del empleado, la cobertura será del 50%. El proyecto también regula el fraccionamiento de vacaciones y crea el banco de horas, que permitirá compensar jornadas dentro de ciertos límites.





