Según trascendió en ámbitos oficiales el gobierno libertario apura el tratamiento de modo que los cambios se aprueben en los próximos meses, un año sin elecciones nacionales, para evitar interferencias en el calendario electoral de 2027.
En paralelo, el Ejecutivo impulsa la implementación de la Boleta Única de Papel a nivel nacional, una iniciativa que ya cuenta con antecedentes en algunas provincias y que busca reemplazar el sistema actual de boletas partidarias. La propuesta apunta a mejorar la transparencia del proceso electoral y evitar irregularidades vinculadas a la provisión de boletas.
La reforma es parte de una agenda institucional más amplia que el Gobierno pretende instalar en el Congreso en los próximos meses, en medio de un escenario de negociaciones políticas donde el oficialismo busca construir consensos para avanzar en cambios estructurales del sistema electoral argentino.







