En la jornada previa a tratarse la reforma laboral y el Régimen Penal Juvenil, el Senado de la Nación convocó a una sesión que desde las 11 horas tratará tres proyectos de iniciativa oficialista: la reforma de la Ley de Glaciares, la aprobación del acuerdo Mercosur-Unión Europea y la aceptación de pliegos diplomáticos.
El principal proyecto del temario busca establecer cambios en los regímenes de presupuestos mínimos para la preservación de glaciares y el ambiente periglacial (Ley 26.639), diferenciando a las «áreas periglaciares» de las «geoformas periglaciales» y sujetando su pertenencia al Inventario Nacional de Glaciares (ING) a ser reconocidas como «reservas estratégicas» por estudios de la «autoridad con competencia ambiental de la jurisdicción» local.
En qué consiste el acuerdo Mercosur–Unión Europea
El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea conforma uno de los tratados comerciales más relevantes a nivel global. Ambos bloques representan en conjunto más del 30% del PBI mundial y cerca del 35% del comercio global, lo que daría lugar a un mercado integrado de más de 700 millones de personas.
En términos generales, el tratado prevé una fuerte reducción de aranceles y barreras comerciales. Según las estimaciones, las exportaciones de la Unión Europea al Mercosur podrían aumentar un 39%, mientras que las exportaciones del Mercosur hacia Europa crecerían un 17%. En ese marco, la UE eliminaría el 92% de los aranceles aplicados a las exportaciones del Mercosur y otorgaría preferencias adicionales al 7,5% restante. En el sector agrícola, se liberalizaría el 99% del comercio, eliminando restricciones que afectan a productos clave como frutas, vegetales, aceites, pescados, vinos y alimentos procesados.
Para Argentina, el acuerdo permitiría recuperar exportaciones en sectores como biodiésel, aceites, langostinos, cítricos y pesca, además de otorgar ventajas inmediatas en productos donde el país es particularmente competitivo. La eliminación o reducción acelerada de aranceles beneficiaría directamente a bienes como soja procesada, aceites, maní, frutas del Alto Valle, cítricos y pesca, además de impulsar a la agroindustria y a la cadena cárnica.







