En las últimas horas, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, oficializó a través de un decreto el aumento salarial para la policía y el Servicio Penitenciario Bonaerense, con vigencia retroactiva a agosto y octubre de 2025, en una medida que incluye la modificación de sueldos básicos, bonificaciones y compensaciones específicas, y que se formalizó a través del Decreto N°246/2026 publicado este mismo lunes en el Boletín Oficial.
De esta manera, la normativa establece los nuevos valores de haberes para las fuerzas de seguridad de la provincia de Buenos Aires, en el marco de una política salarial que se aplicaba de manera escalonada, aunque con varios meses de atraso en su formalización administrativa, por lo que el Ejecutivo avanzó en consolidar los tramos finales de recomposición definidos previamente, alineados con los criterios salariales vigentes para el resto de los trabajadores de la administración pública encuadrados en el Estatuto y Escalafón para el Personal de la Administración Pública.
En ese sentido, el decreto se inscribe como una continuidad del esquema fijado por el Decreto N°3069/25, que había delineado aumentos progresivos para la policía y el Servicio Penitenciario durante el año pasado, y que ahora se completa con la actualización de los componentes centrales del salario para las fuerzas de seguridad, lo que consolida una política que busca mantener cierta coherencia entre las distintas áreas del empleo público provincial.
En el caso de la Policía bonaerense, la medida que también fue aprobada por el ministro de Seguridad de la provincia, Javier Alonso, fija nuevos sueldos básicos para los distintos subescalafones, incluyendo las áreas de Comando, General, Profesional, Administrativo, Técnico y Servicios, además del sistema de emergencias 911, aunque excluye de manera expresa al personal civil, lo que limita el alcance de la recomposición salarial únicamente a los efectivos en actividad dentro de la estructura operativa.
A su vez, la normativa que oficializa los aumentos salariales para la policía y el Servicio Penitenciario también determina los valores actualizados de las bonificaciones remunerativas no bonificables que perciben los agentes, en función de lo establecido en decretos previos que regulan componentes específicos del salario dentro del esquema de ingresos del sector, lo que implica una adecuación integral que abarca tanto el haber básico como los adicionales.

En paralelo, el decreto replica la misma lógica de actualización para el Servicio Penitenciario Bonaerense, donde se fijan nuevos sueldos básicos para los distintos escalafones del cuerpo general, profesional, técnico, administrativo y auxiliar, así como también para los aspirantes en formación, en función de los anexos que forman parte de la norma y que detallan la estructura de ingresos para cada categoría.
Asimismo, el decreto ajustó las bonificaciones específicas del personal penitenciario contempladas en normativas anteriores, en un nuevo intento del Gobierno de Kicillof para alcanzar una recomposición que incluye tanto los ingresos fijos como los adicionales, en el marco de una decisión que apunta a homogeneizar criterios salariales con el resto de la administración pública provincial en un contexto de actualización general de los ingresos estatales.
Otro de los aspectos relevantes de la medida adoptada por Kicillof para el personal de la policía y el Servicio Penitenciario es la actualización de la compensación por mantenimiento de vestimenta, uniformes y equipos, un concepto que impacta directamente en los costos operativos de los trabajadores en actividad, y que también tendrá vigencia retroactiva, aunque en este caso excluye a los cadetes de ambas fuerzas, según lo establecido en el texto oficial.
El Ministro de Seguridad de Kicillof admitió que los sueldos de la policía “son una miseria”
En medio de los intentos del Gobierno bonaerense por recomponer los salarios de todos los empleados públicos de la provincia de Buenos Aires, el ministro de Seguridad, Javier Alonso, reconoció los bajos sueldos que tienen los policías de todo el país, y advirtió que los efectivos de la provincia deben tener un segundo trabajo para cubrir los gastos básicos mensuales.

“Los sueldos en la Argentina son una miseria hoy. Un oficial que recién empieza ya en su segundo año está cobrando un millón cincuenta mil pesos, entre el salario básico, su actividad y el uniforme, que también es un componente que es parte de los ingresos de ellos. Igual no alcanza, con esto no le alcanza a nadie”, sostuvo el ministro bonaerense.
En ese sentido, Alonso consideró que varios policías tienen que trabajar por fuera de las horas de servicio ya que sus sueldos no les alcanza. Entre los casos que nombró, se encuentran los oficiales que son choferes de aplicaciones y hasta mujeres que venden contenido erótico.
“Tenemos muchos policías que, por ejemplo, manejan autos de aplicación, incluso a veces combinan el trabajo policial con el trabajo de policía adicional, más el trabajo en una aplicación. También se ha subido a la dinámica de OnlyFans y hemos dado un trabajo institucional respecto de eso, asesorándolas fundamentalmente para que no cometan un acto de indisciplina”, subrayó el funcionario de Seguridad.






