La cúpula directiva de la Confederación General del Trabajo (CGT) resolvió este lunes avanzar con un paro general en rechazo a la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei. La particularidad de esta nueva protesta es que se llevará a cabo sin movilización en las calles.
Según se definió en las últimas horas, la medida consistirá en un cese de actividades de 24 horas. Si bien la fecha exacta aún no fue anunciada oficialmente, la convocatoria coincidiría con el día en que se debata el proyecto del oficialismo en el recinto de la Cámara de Diputados.
Cumbre virtual de la CGT y presión de otros gremios
La decisión se gestó tras un encuentro virtual que comenzó a las 11 de la mañana. De la reunión participaron los cotitulares de la central obrera: Octavio Argüello, en representación de Camioneros; Jorge Sola, del gremio del Seguro; y Cristian Jerónimo, del sindicato de empleados del vidrio.
En paralelo a la definición de la cúpula cegetista, otros sindicatos comenzaron a tomar posturas más endurecidas de forma independiente. Tal es el caso del gremio de Aceiteros, que adelantó que realizará su propio paro este mismo jueves, bajo la premisa de que «con manifestarse en las calles no alcanza». Esta acción anticipada suma una fuerte presión al triunvirato de la central obrera para acelerar los tiempos de la huelga nacional.






