Los detenidos, de 27 y 25 años, fueron sorprendidos saliendo de una chacra en la que no tenían autorización para estar. Al ser interceptados, se encontraron con aproximadamente 25 kilos de fruta en su poder. La policía los trasladó a la comisaría, donde se les imputó el delito de hurto en flagrancia.
La damnificada, una mujer de 64 años, realizó la denuncia y reconoció la fruta como de su propiedad, estimando el valor de lo robado en 50.000 pesos. Este caso resalta el trabajo de la Brigada Rural, quienes actuaron rápidamente para evitar que los delincuentes pudieran escapar con lo robado.






