El derrumbe del salario real que impulsan Javier Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo, desde diciembre de 2023 como ancla a la inflación provocó, tal como era de esperar, una profunda recesión que ya provocó el cierre de miles de empresas y la destrucción de más de 200 mil puestos de trabajo formales. La cara más dramática de la crisis de la economía libertaria se puede ver en las panaderías con el derrumbe de la venta de pan.
Así lo advirtió este martes el titular del Centro de Panaderos de Merlo y referente de la Cámara de Industriales Panaderos (CIPAN), Martín Pinto, quien detalló que las ventas en las panaderías, en el primer bimestre de este año cayeron un 45% en la comparación interanual.
Este derrumbe se da sobre la caída del consumo registrada en los dos primeros años de gestión de Milei que en el caso del pan llegó al 55% y al 80% en pastelería.
Pinto detalló además que las condiciones que enfrentan las panaderías constituyen una tormenta perfecta ya que a la fuerte caída del consuma se le suman aumentos constantes de sus costos, servicios y tarifas. Como resultado de esta maniobra por doble vía, el cierre de panaderías este año podría marcar un nuevo récord.
“Los panaderos de la provincia de Buenos Aires seguimos denunciando la baja en el consumo, el cierre de panaderías y la pérdida de fuentes de trabajo”, señaló Pinto.
Según explicó, durante los primeros tres meses de 2026 las ventas en las panaderías registran una caída del 45% en comparación con el mismo período de 2025, un indicador que refleja con claridad el retroceso del consumo.
El dirigente panadero remarcó además que el sector enfrenta aumentos permanentes en los insumos, en los servicios y en el combustible, lo que complica cada vez más la continuidad de muchos comercios.
“Si seguimos así, lamentablemente en lo que va de este 2026 vamos a tener un récord de cierres de panaderías”, advirtió.
Pinto también planteó que la situación responde principalmente a la pérdida del poder adquisitivo de la población y a una economía cada vez más ajustada, lo que impacta directamente en el consumo cotidiano. “Cuando la gente tiene menos plata en el bolsillo, lo primero que se resiente es el consumo en los barrios, y eso lo vemos todos los días en las panaderías”, explicó.
Desde el sector insisten en que sin medidas que reactiven el consumo y alivien los costos productivos, la crisis seguirá profundizándose y afectará a más comercios y trabajadores del rubro.
Sin pan
En 2025 la caída del consumo y el aumento de costos derivó en el cierre de unas 2 mil panaderías y la destrucción de 15 puestos de trabajo directos en todo el país. Ahora, y ante la profundización de la recesión en el arranque de este años, en el sector creen que que esa cifra seguirá en alza y hasta podría alcanzar un nuevo récord.
En 2025 los costos de la materia prima utilizada en panaderías registraron un alza del 3 mil por ciento. Dada la caída de las ventas, solo pudieron trasladar a precios un 500%, lo que puso en jaque la subsistencia de miles de locales.
De acuerdo con estadísticas de CIPAN, en los primeros 18 meses de la gestión Milei cerraron 1.700 panaderías en todo el país lo que redundó en la pérdida de 15 mil empleos. “Nos vamos a terminar fundiendo todos, no se está gobernando para las pymes”, aseguró Pinto el año pasado al alertar sobre la situación del sector.








