Según señalaron desde Casa Rosada, el propósito es “orientar la asistencia estatal hacia la formación para la inserción en el mercado laboral de trabajo”, para que, en un periodo mediano de tiempo, se reduzca al mínimo la cantidad de planes sociales.
Entre las firmas que ya estarían en conversaciones con la administración mileísta, para hacer las prácticas figuran Arcos Dorados, franquiciada de McDonald’s, y Sinteplast, dedicada a la fabricación de pinturas.
Desde las organizaciones sociales salieron advertir que la medida no aborda la falta de empleo estructural y busca desarticular la economía popular. “Me parece una decisión que nada tiene que ver con la realidad del sector ni con la realidad del empleo en Argentina en este momento”, sostuvo el dirigente de la UTEP, Nicolás Caropresi.

En esa línea, el dirigente de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular remarcó: “Se perdieron alrededor de 250 mil empleos, está claro que el problema no está en la falta de formación o ganas de trabajar, si no en que no existen políticas económicas y productivas que generen puestos de trabajo”.
“Lo del voucher es una nueva manera de arremeter contra el sector más golpeado por la democracia argentina, que es el de los excluidos y descartados, es una nueva forma, un nuevo poncho, para arremeter contra la organización popular, en momentos en que el gobierno avanza con el intento de imponer la reforma laboral”, denunció Caropresi.
Sin embargo, desde las fuerzas del cielo remarcaron que con este nuevo sistema los beneficiarios de planes sociales podrán canjear los vouchers por cursos presenciales orientados a oficios y competencias técnicas vinculadas con los sectores productivos y tecnológicos de grandes firmas.
Además, las capacitaciones contarán con certificación progresiva, avalada por el Estado y estarán diseñadas para responder a las demandas laborales de cada región. “El modelo busca fortalecer la cooperación entre el sector público y privado, empresas que ya cuentan con experiencia manifestaron su interés de incorporarse de la iniciativa”, señalaron desde el Gobierno.
Es preciso mencionar que, los vouchers laborales alcanzarán a los actuales titulares de los programas Volver Trabajo y Acompañamiento Social, que fueron creados tras la disolución del Potenciar Trabajo.
Así, con el nuevo formato, los beneficiarios dejarán de percibir pagos mensuales directos y deberán utilizar los vouchers para inscribirse a capacitaciones brindadas por instituciones o empresas privadas registradas ante el Ministerio de Capital Humano.
No obstante, desde la cartera que conduce Pettovello salieron aclarar que este nuevo sistema no afectará a otras prestaciones sociales como la Asignación Universal por Hijo (AUH), la Asignación por Embarazo (AUE), ni los programas administrados por ANSES.
Cabe destacar que, desde el Gobierno prevén que el nuevo sistema de vouchers se extienda a nivel nacional antes de fin de año, en coordinación con provincias, municipios y cámaras empresariales, con la intención de vincular la formación laboral con las necesidades del mercado y reducir la dependencia de los subsidios estatales.






