«Estoy muy decepcionado con mi propia gestión porque mi gente la está pasando mal. No he podido cambiar ni resolver ni mejorar la situación«, lamentó Kopelowicz al respecto.
«Realmente no sé qué música bailar, no sé cuál es el piso. No sabemos qué hacer», señaló el empresario, que descree de la voluntad política de Javier Milei y compañía para proteger la producción local.
«Nunca nadie me llamó, ni a mí ni a la cámara. No convalidan la industria real. Son asesores que supuestamente saben de lo que están hablando pero no hablan con nosotros«, sentenció.
Lo que es más, empresarios como Koleowicz no se fían de los supuestos efectos positivos de la Reforma Laboral, que arrasó con los derechos de los trabajadores con la excusa de dar mayor libertad a las compañías.
«La situación pasa porque haya trabajo y consumo», resumió el empresario. «Puede hacer que alguien tome algún empleado más, pero si uno no se siente tranquilo en su trabajo, no va a consumir. Lo mismo que los empresarios: si no nos sentimos tranquilos, no invertimos», convino.







