La propuesta no es nueva: ya había sido presentada en 2024 bajo el nombre de ley de Derogación de Legislación Obsoleta, cuando el Poder Ejecutivo planteó dejar sin efecto decenas de normas desactualizadas o superadas por leyes posteriores. En ese momento, se contemplaba la derogación total de 63 leyes y la modificación de otras, aunque la iniciativa perdió impulso con el tiempo y nunca llegó a debatirse en comisiones.
Desde la Casa Rosada presentan la iniciativa como parte de una reforma más amplia del Estado, bajo la idea de que el derecho no debe operar como una herramienta de restricciones innecesarias, sino como una garantía de libertades. En ese marco, la llamada “Ley Hojarasca” se inscribe en la política de desregulación, desburocratización y reducción del aparato estatal impulsada por la gestión de Javier Milei.
Además, el proyecto pone el foco en normas que imponen trámites considerados innecesarios o sostienen estructuras administrativas sin función real, con el objetivo de simplificar tanto la actividad económica como la relación cotidiana entre ciudadanos y Estado.
“La ‘Ley de Hojarasca’ se inscribe en un proceso más amplio de transformación del Estado, orientado a dejar atrás un modelo basado en la acumulación normativa, la sobrerregulación y la intervención discrecional, para avanzar hacia un esquema centrado en la libertad individual, la responsabilidad personal y la eficiencia en el uso de los recursos públicos”, concluyeron.






