La resolución de la Cámara de Apelaciones llegó luego de una intensa etapa de apelación que tuvo su jornada clave en octubre de 2025. Durante una audiencia que se extendió por 96 minutos ante los jueces Denny Chin, José Cabranes y Beth Robinson, los representantes legales del Estado argentino presentaron una estrategia sólida basada en tres pilares fundamentales. El objetivo principal era la anulación total de la sentencia o, en subsidio, un recorte drástico en los montos compensatorios.
El planteo central, sostenido de forma recurrente por diversas administraciones, incluyendo la de Mauricio Macri, Alberto Fernández y ahora la de Javier Milei, defendía que la jurisdicción adecuada para tratar este conflicto era la Justicia argentina y no los tribunales estadounidenses. La defensa argentina argumentó que un tribunal local debía determinar la jerarquía normativa entre la ley de expropiación, que permitió estatizar el 51% de la firma, y los estatutos internos que obligaban al lanzamiento de una OPA al superar el 15% del paquete accionario.
Acompañando este eje, se presentó un argumento técnico que señalaba errores en la interpretación de la normativa local —derecho societario y administrativo— por parte de la jueza Preska. Estas inconsistencias en la lectura del derecho argentino fueron determinantes para que los magistrados de alzada revisaran el fallo inicial.
Se trata del mayor juicio que enfrentaba el país en un tribunal en el exterior y la demanda más grande en la historia de los Estados Unidos contra un Estado soberano. El gobierno de Donald Trump, mediante el Departamento de Justicia, se había pronunciado varias veces en los últimas semanas a favor de Argentina.
Tras el fallo de la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, el gran perdedor es el estudio inglés Burford Capital, que seguramente apelará ante la Corte Suprema de los Estados Unidos. Burford Capital, considerado un fondo buitre por su forma de operar, cotiza en Londres y Wall Street y había comprado los derechos a litigar en esta causa por unos 15 millones de euros y había vendido partes de la demanda recaudando más de 300 millones de dólares hasta el momento.
Tras conocerse el fallo el precio de las acciones de Burford Capital se derrumbó un 43 por ciento. El market cap de Burford en septiembre 2023, cuando tuvo el fallo a favor, era de unos 3.500 millones de dólares. Hoy, cayó a 809 millones de dólares y sigue en baja. La acción de YPF, que había quedado afuera de la demanda en 2023 (algo que confirmó la Cámara hoy), subía 3% este mediodía.








