La Confederación General del Trabajo (CGT) advirtió ayer que «no se descarta» la convocatoria a «un paro general» para antes de fin de año, y el gobierno consideró que un hecho de ese tipo sería «inoportuno» y «ridículo».
«No se descarta un paro general, no se descartan otras movilizaciones», avisó el secretario general adjunto de Camioneros y secretario gremial de la CGT, Pablo Moyano, al ser consultado sobre las opciones que se analizarán en la reunión del Comité Confederado prevista para el próximo 25 de septiembre.
Por su parte, el ministro de la Producción, Francisco Cabrera, sostuvo que un paro general sería «inoportuno» en momentos que «crece el empleo, la productividad y la inversión», y advirtió a los gremios que realizarlo sería «ridículo».
«Más allá de que el sector sindical no lo manifiesta abiertamente, los números de los últimos cuatro trimestres muestran una economía creciente», destacó el funcionario nacional.
Sin embargo, Moyano anunció que la conducción sindical «va a discutir dentro de la CGT cómo se sigue confrontando a este gobierno que no escucha y que no recibe a los trabajadores».





