Según se acreditó en la investigación judicial realizada por la UFIJ N° 4 a cargo del fiscal Diego Torres, los hechos ocurrieron entre los años 2022 y 2024 a bordo del vehículo de alquiler que conducía el imputado. Gigena se desempeñaba como remisero de confianza de la familia y trasladaba habitualmente a la víctima —quien al momento de los ataques tenía entre 9 y 10 años— hacia la vivienda de su madre o hacia su lugar de trabajo.
Aprovechando la situación de traslado a solas, el condenado le realizó tocamientos a la niña tanto por encima como por debajo de la ropa en reiteradas ocasiones. Asimismo, utilizaba su posición para amedrentarla e instarla a que no le contara lo sucedido a su madre.
Una pena que se acumula a un antecedente previo
Esta nueva resolución judicial se suma a una condena anterior impuesta en marzo de este mismo año. En esa oportunidad, el juez Eugenio Casas —integrante del mismo tribunal— le había fijado una pena de 4 años de prisión por un hecho de similares características cometido contra otra niña de 9 años.






