De acuerdo con la causa, los hechos ocurrieron entre 2012 y 2018 en el domicilio donde convivía la familia en la localidad de Villa General Arias, partido de Coronel Rosales. El imputado aprovechaba la ausencia de la madre -quien se encontraba trabajando- para someter a las víctimas a diversas situaciones de contenido abusivo, las cuales incluían tocamientos e ingresos a sus camas durante la noche. Al momento de los hechos, una de las menores tenía entre 6 y 11 años, y la otra entre 9 y 13.
En su requerimiento de detención, la fiscalía sostuvo que el acusado se valió de la convivencia y de la corta edad de las víctimas para cometer los hechos. Además, la fiscal subrayó que la reiteración de los hechos durante un extenso período de tiempo produjo un grave ultraje contra la sexualidad de ambas niñas.
Tras su captura, el imputado fue trasladado para prestar declaración indagatoria, instancia en la que hizo uso de su derecho constitucional de no prestar declaración. En el acto quedó formalmente imputado por dos hechos de abuso sexual gravemente ultrajante y tentativa de abuso sexual con acceso carnal, todos ellos agravados por el vínculo y por la convivencia.





