En medio de las negociaciones por la renovación de autoridades del Partido Justicialista bonaerense, Máximo Kirchner dejó trascender en las últimas horas que está dispuesto a ceder la presidencia del PJ provincial si Axel Kicillof acepta asumir personalmente la conducción del partido, como una vía para ordenar la interna y avanzar hacia un esquema de unidad.
Según fuentes del entorno del actual titular del PJ, Kirchner sostuvo que si el criterio del kicillofismo es que la conducción partidaria debe responder a la estrategia del Ejecutivo provincial, “lo más lógico es que el presidente del partido sea el propio gobernador”, en línea con lo que ocurre en otras provincias donde los mandatarios también encabezan los partidos locales.
La definición fue comunicada a dirigentes de máxima confianza y se conoció luego de una reunión que Kicillof encabezó ayer al mediodía en La Plata con intendentes y referentes del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), su espacio político, donde volvió a tomar fuerza la candidatura de la vicegobernadora Verónica Magario para liderar el PJ bonaerense.
En el encuentro de ayer participaron, entre otros, los intendentes Julio Alak, Mario Secco, Jorge Ferraresi, Fernando Espinoza, Lucas Ghi, Alberto y Pablo Descalzo. Además, el diputado Mariano Cascallares, y los ministros Carlos Bianco (Gobierno), Gabriel Katopodis (Infraestructura), Andrés «Cuervo» Larroque (Desarrollo de la Comunidad), Cristina Álvarez Rodríguez (Jefa de Asesores), Walter Correa (Trabajo), Javier Alonso (Seguridad) y Javier Rodríguez (Desarrollo Agrario).
Unidad forzada y plazos encima
Pese a las tensiones, ambos sectores reconocen que los plazos electorales empujan hacia algún tipo de entendimiento. El 8 de febrero vence el plazo para la presentación de listas y, según admiten en el PJ, resulta complejo organizar una interna formal en tan corto tiempo.
En paralelo, otros dirigentes comenzaron a mover fichas. La intendenta de Moreno, Mariel Fernández, formalizó su intención de competir y avanzó con la acreditación de apoderados, mientras continúan las conversaciones informales para definir la integración del consejo partidario, un punto clave en la disputa de poder.
En ese contexto, la Junta Electoral del PJ bonaerense resolvió prorrogar hasta el 8 de febrero el plazo para la presentación de avales, lo que mantiene abiertas las negociaciones en un escenario atravesado por la desconfianza, pero también por la necesidad de evitar una fractura.
Mientras tanto, la jugada de Kirchner de habilitar a Kicillof como eventual presidente del PJ dejó la pelota en el campo del gobernador y reordenó, al menos por ahora, la discusión central de la interna peronista en la provincia de Buenos Aires.
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