Junto con la nuevas suba de tarifas el Gobierno estableció además un esquema de precios y bonificaciones que impactará sobre las facturas de algunos usuarios residenciales, empresas, entidades de bien público y clubes barriales, con el fin declarado de mantener la sostenibilidad económica de los servicios y focalizar los apoyos estatales en los sectores más vulnerables.
Así la estacionalidad seguirá incidiendo en los montos de las facturas —por variaciones simultáneas de consumo y de precios durante el invierno—, aunque el objetivo de uniformar el precio busca atenuar estos saltos. Funcionará como una suerte de «tarifas plana» que morigere el impacto en las facturas en los meses de mayor consumo y distribuya ese mayor gasto en los meses de menor consumo.
En el caso de la luz se establecieron bonificaciones sobre el consumo base de 300 kWh para los meses de enero, febrero, mayo, junio, julio, agosto y diciembre, y 150 kWh para marzo, abril, septiembre, octubre y noviembre; para 2026 se sumará una reducción adicional extraordinaria de hasta el 25% sobre ese consumo base, con la posibilidad de ajustes periódicos por decisión de la Secretaría de Energía. Las mismos subsidios se aplicarán a entidades de bien público y clubes barriales según lo dispuesto en la normativa vigente.
En cuanto a la tarifa del gas, la Secretaría de Energía dispuso que la bonificación del SEF se aplicará exclusivamente sobre el costo promedio ponderado anualizado del gas según el Plan Gas.Ar, y no considerará costos adicionales derivados de la provisión de gas natural regasificado u otros contratos externos.








