La administración de Javier Milei avanzó con el despido de más de 80 trabajadores del Hospital Posadas, uno de los centros de salud más importantes del conurbano bonaerense, y abrió un nuevo frente de conflicto con los gremios. Las desvinculaciones se produjeron en los últimos días y generaron una reacción inmediata de los sindicatos, que denunciaron un proceso de ajuste sobre el sistema sanitario público.
En ese marco, desde la Federación Sindical de Profesionales de la Salud (FESPROSA) y la Asociación Sindical de Profesionales del Hospital Posadas calificaron los despidos de “injustificados y arbitrarios”, al tiempo que advirtieron que el centro de salud atraviesa una situación crítica por la falta de recursos.
Según describieron los gremios, el nuevo recorte de personal se inscribe en un escenario de financiamiento insuficiente, que ya tiene consecuencias directas en el funcionamiento del hospital. Las organizaciones advirtieron que la escasez de trabajadores obliga a pacientes internados durante períodos prolongados a recurrir a prestaciones privadas, con gastos que deben afrontar de su propio bolsillo.
Ante este panorama, los trabajadores del Hospital Posadas resolvieron exigir una mesa de negociación con la conducción del establecimiento para reclamar la reincorporación de los despedidos. Al mismo tiempo, el sector también decidió sostener el estado de asamblea permanente y comenzaron a articular medidas con otros sectores de la salud.
En la misma línea, los gremios se sumaron al Cabildo Abierto que se realizó este último miércoles en el Hospital Garrahan, como parte de una estrategia de articulación entre distintos conflictos del sector sanitario para visibilizar el impacto de las medidas adoptadas por el Ejecutivo nacional.

Desde las organizaciones gremiales vincularon los despidos en el Hospital Posadas con medidas similares recientes en el Garrahan y en distintas áreas del Ministerio de Salud. Los sindicatos advirtieron sobre la existencia de una política coordinada que impacta sobre hospitales nacionales y organismos sanitarios, con énfasis en la reducción de personal.
Asimismo, los representantes sindicales alertaron sobre la posibilidad de que el Gobierno avance en procesos de privatización de los hospitales que integran el Servicio de Atención Médica Integral para la Comunidad (SAMIC), cuya administración se comparte entre la Nación y la Provincia.
El conflicto se agravó tras la desvinculación de once trabajadores del Hospital Garrahan, diez de ellos delegados gremiales, a quienes la conducción libertaria acusó de participar en una protesta dentro del establecimiento. Desde FESPROSA, el secretario de organización. Jorge Yabkowski denunció un “plan sistemático para dinamitar la salud pública” y sostuvo que la medida se extendió a cientos de trabajadores del Ministerio de Salud.
Los despidos en el Hospital Posadas reactivaron el conflicto sanitario
Previo a los despidos en el Hospital Posadas, el conflicto sanitario ya había sumado tensión en el sur del conurbano bonaerense con una jornada de protesta en el Hospital El Cruce. Los trabajadores llevaron adelante una medida de 24 horas para reclamar mejoras salariales y advertir un posible avance del Gobierno nacional en hospitales de gestión compartida.

La protesta del sector sanitario se desarrolló bajo la consigna “24 Horas x Salarios Dignos” y combinó distintas actividades dentro del predio hospitalario, entre ellas un ruidazo, una mateada y una vigilia nocturna. Las organizaciones sindicales apuntaron a visibilizar el deterioro de los ingresos del sector, al tiempo que defendieron el carácter público del establecimiento, considerado un centro de alta complejidad y referencia regional.
En ese marco, los trabajadores expresaron su preocupación por versiones que anticipaban un eventual proceso de privatización de hospitales integrados al Servicio de Atención Médica Integral para la Comunidad (SAMIC), un esquema de administración compartida entre Nación y Provincia.
El reclamo también sumó el respaldo de organismos del sistema de salud bonaerense, como el Consejo Provincial de Salud (COSAPRO), que cuestionó cualquier modificación unilateral en el modelo de gestión. Este antecedente se reactualiza ahora tras los despidos en el Hospital Posadas, en un contexto en el que los gremios advierten sobre una política de ajuste que profundiza el conflicto con el Ejecutivo.






