La morosidad de las familias argentinas alcanzó niveles históricos y se posiciona como una de las peores problemáticas económicas en la gestión de Javier Milei. Según un reciente informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el origen de esta crisis de deuda se encuentra en el deterioro de los ingresos.
Morosidad histórica: los peores índices desde la crisis de 2001
El estudio, correspondiente a septiembre de 2026, expuso un panorama alarmante respecto a la salud financiera de los hogares. Los números oficiales, en base a datos del BCRA y CENDEU, demostraron que el atraso en los pagos se disparó sin control:
- Sector Financiero: a julio de 2026, la mora con entidades bancarias tradicionales trepó al 13,0%, un nivel histórico que solo encuentra comparación con los peores meses posteriores al estallido del 2001.
- Sector No Financiero: la situación es aún más crítica entre los usuarios de billeteras virtuales y créditos no bancarios, donde la irregularidad rompió todos los récords, superando incluso los picos de la pandemia para alcanzar un alarmante 33,9%.
El impacto de los salarios y el fuerte aumento de las tarifas
Desde el CEPA explicaron que este fenómeno es el correlato directo de la caída del salario real. Durante la actual gestión, los ingresos de los trabajadores registrados acumularon una caída del 14,3%, a lo que se sumó una pérdida de 8,3 puntos porcentuales si se contempla también el universo de los jubilados. Esta pérdida de poder de compra forzó a los hogares a recurrir al endeudamiento para sostener su consumo básico y atrasar los efectos del ajuste.
El desfasaje entre los ingresos y el costo de vida se acentuó drásticamente por el aumento de los servicios esenciales. Mientras los salarios registrados subieron un 268% desde enero de 2024 a agosto de 2026, las tarifas volaron muy por encima de ese porcentaje: el gas aumentó 2071%, el transporte 1442%, el agua 544% y la energía eléctrica 393%.
El perfil de los endeudados: provincias golpeadas y jefes de hogar
La crisis de endeudamiento no golpea a todos por igual, sino que afecta de lleno a los sectores productivos y a las zonas con menor poder adquisitivo:
- Población activa: el 71% del total de deudores morosos se concentra en la franja etaria de 25 a 54 años, es decir, los jefes y jefas de hogar que deben afrontar el alto costo de vida familiar. En particular, el segmento de 35 a 44 años lidera la mora acumulando más de $4,6 billones en deudas (representando el 31% del total).
- Provincias más afectadas: el mapa de la falta de pago coincide con el nivel salarial. La Rioja, con salarios un 31,5% por debajo de la media nacional, registra el mayor índice de irregularidad con un 23,1%. Le siguen Santiago del Estero y Misiones, que también combinan ingresos muy por debajo del promedio con altos niveles de mora crediticia.








