La jefa del bloque libertario en el Senado nacional, Patricia Bullrich, en las últimas horas volvió a desmarcarse del presidente de la Nación, Javier Milei, al reconocer el triunfo electoral de Lula da Silva en Brasil.
“La gente decide en las urnas y su voluntad se respeta. Ese es el principio fundamental de toda democracia”, expresó la ex titular de la cartera de Seguridad en su cuenta personal de X.
Sin embargo, Bullrich señaló las “profundas diferencias políticas” que mantiene con la administración del titular del Partido de los Trabajadores (PT), aunque reconoció que los países “comparten historia, intereses y enormes oportunidades de cooperación”.
Las declaraciones se produjeron en un escenario de tensión entre Buenos Aires y Brasilia. Lula da Silva obtuvo el 51,79 % de los votos en el balotaje frente al 48,21 % de Flavio Bolsonaro, candidato al que Milei había respaldado durante la campaña.
A pesar de la contundente victoria, el Jefe de Estado libertario sigue sin felicitar públicamente a su par de Brasil, ni reconoció formalmente el desenlace de los comicios, pese a que el propio Bolsonaro reconoció la derrota.
Las declaraciones de Bullrich tienen una dimensión política porque contrastan con el silencio por el que optó la administración nacional, lo que desde Balcarce 50 leen como un “operativo de diferenciación” al mandatario de cara a las elecciones del 2027.
Bullrich defendió a Bolsonaro sobre su situación judicial
De todos modos, la legisladora de La Libertad Avanza defendió el desempeño electoral de Bolsonaro y planteó reparos sobre las causas que lo involucran. “Es importante que la democracia no sea binaria: que no sea el que gana gobierna y el que pierde va a la cárcel”, sostuvo.
“La utilización de una Justicia no imparcial como instrumento para eliminar a la oposición es una herramienta de poder que nunca puede ser el camino de una democracia”, concluyó Bullrich.
Vale señalar que, las tensiones diplomáticas entre Lula dan Silva y Casa Rosada se agravaron luego de que Bolsonaro abandonara Brasil, pese a una orden judicial que le impedía salir del país y le exigía entregar sus pasaportes.
El excandidato presidencial cruzó hacia la Argentina junto a su familia y luego abordó un vuelo privado desde Puerto Iguazú con destino a Guayaquil, Ecuador, antes de continuar viaje hacia los Estados Unidos, país al que llegó esta mañana.

En ese marco, el Gobierno argentino coordinó y colaboró activamente con el operativo que posibilitó la salida del ex candidato a presidente carioca. “Queríamos hacerlo lo más prolijo posible. Creemos que lo hicimos mejor en términos legales que cuando pasó lo de Evo”, admitió una altísima fuente de la Casa Rosada.
Al conocerse la noticia, bloques opositores en el Congreso anunciaron que presentarán interpelaciones a los ministros de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y el Canciller Pablo Quirno, para conocer cómo se brindó una asistencia operativa con organismos como Migraciones, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), entre otras.






