Así, desde el inicio de la gestión libertaria la cantidad de empresas empleadoras se redujo en unas 30.600 unidades, es decir 34 por día , según indican los datos oficiales del SIPA.
Luis Campos, Investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA – Autónoma, advirtió que en materia de empleo formal la crisis del modelo libertario es incluso mucho más fuerte que la que produjo el macrismo. Entre abril de 2018 y enero de 2020 se destruyeron 228.522 puestos de trabajo registrados.
El trabajo independiente, en cambio, mostró una expansión de 1,4% frente a 2025. Dentro de esta modalidad, la cantidad de aportantes al monotributo aumentó 2%, lo que representó 42.700 personas adicionales, mientras que los monotributistas sociales crecieron 1,3% (3.000 personas más). Esto da cuenta de que, a la par de la destrucción de empleos formales, crece también la precarización laboral.
La EIL reconoce que el empleo asalariado formal del sector privado «muestra desde septiembre de 2023 una tendencia descendente. La caída fue particularmente pronunciada durante el primer trimestre de 2024, para luego moderarse y estabilizarse hacia la segunda mitad de ese año. Entre octubre y diciembre de 2024 se observó una recuperación moderada, que permitió recobrar parcialmente las pérdidas acumuladas en los meses previos”. Sin embargo, durante los primeros meses de 2025 el empleo permaneció prácticamente sin variaciones, y a partir de junio de ese año retomó una trayectoria descendente. Esta nueva fase contractiva se extendió durante el segundo semestre de 2025 (a un ritmo promedio mensual del -0,2%) y continuó durante el primer trimestre de 2026, aunque con una intensidad algo más moderada (-0,1% promedio mensual).