El Colegio de Nutricionistas bonaerense expresó su preocupación ante el avance del Gobierno nacional sobre aspectos centrales de la Ley N°27.642 de Promoción de la Alimentación Saludable (PAS), en particular por la intención de eliminar el esquema vigente de Etiquetado Frontal de Alimentos y flexibilizar las restricciones al marketing dirigido a las infancias.
La entidad profesional advirtió que la iniciativa libertaria no solo impactaría sobre los octógonos negros que identifican excesos de azúcares, sodio, grasas o calorías, sino también sobre un conjunto de acciones vinculadas a la alimentación saludable, la publicidad de productos ultraprocesados y los entornos escolares.
“Lo que está en riesgo no es sólo el etiquetado frontal sino un conjunto de políticas públicas, entre ellas regulaciones relacionadas con la publicidad dirigida a la niñez, la promoción de productos no saludables y en entornos escolares”, afirmó la presidenta del Colegio, Laura Salzman.
En ese marco, desde el organismo que nuclea a los nutricionistas bonaerenses remarcaron que la normativa vigente se construyó sobre evidencia científica y cuenta con el respaldo de organismos internacionales como la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que impulsó este tipo de herramientas en distintos países de América Latina.
“Los octógonos ‘traducen’ rápidamente la información nutricional, convirtiendo tablas complejas en advertencias visibles y simples que se comparan en segundos”, sostuvo Salzman.
Ante este escenario, el Colegio de Nutricionistas planteó que un eventual retroceso sobre estas medidas implicaría debilitar herramientas de cuidado colectivo y profundizar desigualdades, especialmente entre niños y adolescentes, uno de los sectores más expuestos a las estrategias de marketing alimentario.

“Defender el etiquetado frontal es defender el derecho a saber qué comemos. La información alimentaria clara y accesible no debe ser objeto de retrocesos: es una cuestión de salud pública, de derechos y de acceso equitativo a información que permita decidir”, concluyó Salzman.
Vale precisar que, a cinco años de su sanción legislativa, el gobierno de Javier Milei impulsa la derogación de la regulación que obligó a las industrias alimenticias a incorporar octógonos negros en los envases para advertir sobre excesos de nutrientes críticos.
La iniciativa ingresó formalmente al Senado de la Nación durante los últimos días, cámara que había aprobado la normativa casi por unanimidad en 2021, aunque el proyecto todavía no comenzó su tratamiento en las comisiones legislativas.
La oposición apunta a Milei por la derogación del Etiquetado Frontal
Mientras el oficialismo libertario busca avanzar con la derogación del Etiquetado Frontal de Alimentos, distintos sectores de la oposición comenzaron a cuestionar los argumentos oficiales detrás de la iniciativa y advirtieron que la Casa Rosada intenta “mejorar las ventas” de productos alimenticios en medio de la caída del consumo.

En ese marco, dirigentes dialoguistas y referentes del peronismo coincidieron en que la eliminación de los octógonos negros podría responder más a una estrategia comercial que a una discusión sanitaria. “Quitarlo por completo está atado a una única explicación: liberar la supuesta carga negativa de los octógonos para ver si, de esa manera, levantan ventas hoy por el piso”, planteó un referente kirchnerista al analizar el proyecto impulsado por la bancada de La Libertad Avanza (LLA).
Asimismo, algunos sectores parlamentarios también pusieron en duda la evidencia técnica que presentó el Ejecutivo para justificar la derogación de la normativa. De hecho, los legisladores díscolos advirtieron que el mensaje oficial no expone estudios concluyentes que respalden la eliminación del sistema de octógonos negros.
Finalmente, otros despachos del Senado también cuestionaron el momento elegido por la Casa Rosada para impulsar el debate, en medio de la discusión abierta por la modificación del Régimen de Zona Fría. “Nos mandaron a activar un palazo inminente en las facturas, con el invierno que se asoma, y quieren, en paralelo, que discutamos las etiquetas de los alimentos”, fustigó un representante de la oposición.






