Este miércoles, el Gobierno de la provincia de Buenos Aires oficializó una asistencia financiera clave para sostener el funcionamiento de Aguas Bonaerenses S.A. (ABSA), y de esa manera lograr reactivar obras hidráulicas que quedaron sin financiamiento tras decisiones del Ejecutivo nacional.
Es preciso mencionar que, la medida fue dispuesta por el gobernador Axel Kicillof mediante un decreto publicado en el Boletín Oficial, y apunta tanto a cubrir costos operativos de la empresa como a garantizar la continuidad de proyectos que habían sido aprobados y financiados originalmente por un organismo nacional que Javier Milei disolvió.
De esa manera, la Provincia autorizó una transferencia total de casi $22 mil millones a ABSA, desglosada en dos partidas diferenciadas: por un lado, se habilitó una asistencia de hasta 18 mil millones de pesos destinada a afrontar gastos corrientes de la empresa, que se desembolsará en tramos mensuales de hasta 6 mil millones durante enero, febrero y marzo, y por otro, se aprobó una transferencia específica de hasta $3.948 millones orientada a la ejecución de obras paralizadas.
Según se desprende de los considerandos del decreto, la decisión se tomó luego de un pedido formal presentado a comienzos de enero por el presidente de ABSA, Hugo Obed, ante el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, en la que explicó que el “retraso tarifario aún existente” e impide cubrir la totalidad de los costos operativos con la recaudación propia del servicio, lo que obliga a recurrir a la asistencia del Tesoro provincial para garantizar la continuidad de las prestaciones.
En paralelo, Obed detalló la situación crítica de una serie de obras que habían sido aprobadas entre 2020 y 2021 y financiadas por el Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (ENOHSA). De acuerdo con la presentación, el monto necesario para retomar esos proyectos asciende a 3.984 millones de pesos, pero el problema radica en que el Gobierno nacional decidió disolver el organismo a fines de 2024, lo que dejó sin respaldo financiero a decenas de obras en ejecución o en etapa avanzada de planificación.

Al momento de su cierre, el organismo nacional tenía bajo su órbita 116 obras en todo el país, entre ellas las que ahora ABSA busca reactivar con fondos provinciales. Frente a ese escenario, el decreto firmado por Kicillof señala que la Provincia resolvió habilitar los recursos “a fin de garantizar la continuidad y finalización de las obras, frente al incumplimiento de los compromisos de financiamiento oportunamente asumidos por el Gobierno Nacional”.
En tanto, las obras alcanzadas por esta asistencia incluyen trabajos de construcción y ampliación de plantas en distintas localidades del interior bonaerense, como Guaminí, Carmen de Patagones, Vedia y Ranchos, para proyectos considerados estratégicos para mejorar los sistemas de tratamiento de líquidos cloacales y la calidad del servicio en zonas que arrastran déficits estructurales desde hace años.
Uno de los ejemplos más relevantes es el de Vedia, en el partido de Leandro N. Alem, donde se encuentra paralizada desde noviembre de 2023 la ampliación de la Planta Depuradora de Líquidos Cloacales. El proyecto, que data de una licitación iniciada en 2021, busca fortalecer el tratamiento de efluentes y beneficiar a casi 10 mil habitantes de la localidad.
Según se informó, las tareas pendientes en Vedia incluyen obras civiles y electromecánicas, el desarrollo de las etapas de tratamiento preliminar y secundario, y la finalización de las estructuras de conducción y descarga. Con la transferencia aprobada por la Provincia, ABSA contará con los recursos necesarios para avanzar en estos trabajos y retomar un conjunto de proyectos que habían quedado en suspenso, en un contexto marcado por el retiro del financiamiento nacional y la necesidad de garantizar servicios esenciales en la Provincia.
La Plata: reclamos a ABSA por la crisis hídrica
En paralelo a la asistencia financiera otorgada por la Provincia, desde el Concejo Deliberante de La Plata comenzaron a multiplicarse los reclamos dirigidos a ABSA por la baja presión y los cortes de agua que se repiten durante el verano.
En ese sentido, el concejal radical Gustavo Staffolani presentó un proyecto para reactivar el Observatorio del Agua, un ámbito creado para mejorar la distribución y conservación del servicio potable en La Plata, y apuntó directamente a la necesidad de que la empresa brinde información pública y respuestas concretas ante una situación que definió como crítica.

“En La Plata la falta de agua ya es insostenible. Hay barrios con cortes, baja presión todos los días y familias sin acceso a agua potable. Hace falta una cosa básica: control y respuestas”, sostuvo Staffolani, al fundamentar la iniciativa.
Es que, el edil recordó que el Observatorio del Agua fue creado en 2022 para promover el diálogo y generar consensos sobre políticas hídricas, y volvió a constituirse en 2024 con la llegada de Julio Alak a la intendencia. Sin embargo, durante 2025 el organismo no llegó a reunirse pese al agravamiento de los problemas en el suministro.
En ese marco, el proyecto plantea que el Observatorio vuelva a funcionar de manera regular para que los concejales puedan monitorear el desempeño de ABSA a partir de datos públicos y reclamos vecinales verificables. Además, Staffolani reclamó la implementación de un plan de contingencia urgente que se extienda al menos hasta finales de abril, con medidas diferenciadas según cada situación: “Donde no hay suministro, abastecimiento alternativo. Donde hay baja presión, medidas concretas. Donde el agua no es potable, acceso garantizado”.





