La medida fue comunicada este jueves a los representantes sindicales durante una reunión realizada en Bahía Blanca con autoridades de Recursos Humanos de Interpac, el grupo empresario al que pertenece la fábrica.
Según se informó, el cierre afecta a unos 110 trabajadores comprendidos dentro del convenio colectivo, entre afiliados y personal a prueba, además de aproximadamente 50 empleados que se desempeñaban fuera de ese régimen.
La situación de la compañía atravesaba un escenario complicado desde hacía varios meses. La producción registraba interrupciones periódicas y durante esta semana los trabajadores permanecían suspendidos, aunque todavía mantenían expectativas de una posible reactivación.
Entre los argumentos para justificar la decisión, la empresa señaló que la fabricación de cartulina había dejado de ser rentable, principalmente por las dificultades para competir con los productos importados y los elevados costos operativos derivados de la antigüedad de la maquinaria.
Papelera del Sur se dedicaba a la elaboración de cartulina para envases, que posteriormente era utilizada por otros establecimientos del mismo grupo empresario. El cierre alcanzará exclusivamente a la planta de Tornquist, mientras que las imprentas ubicadas en Buenos Aires continuarán funcionando.
En relación con las desvinculaciones, los responsables de la firma manifestaron su compromiso de completar el pago de las indemnizaciones durante noviembre.
El secretario general del sindicato papelero, Gustavo Lanaro, confirmó la noticia y expresó su preocupación por la situación de los trabajadores. El dirigente explicó que la empresa arrastraba dificultades desde hacía aproximadamente dos años y medio, con suspensiones periódicas y una importante reducción de la actividad.
El impacto de la medida, sin embargo, no se limitará a los empleados de la fábrica. Transportistas, contratistas, proveedores y comercios también podrían verse afectados por la desaparición de una actividad que durante años representó un importante motor económico para Tornquist.
La preocupación es mayor debido a que Papelera del Sur constituía una de las principales fuentes de empleo privado de la localidad. La pérdida de 160 puestos laborales implicará una importante reducción de los ingresos que mensualmente se volcaban al consumo y al movimiento comercial.
Por otra parte, las instalaciones ya fueron cerradas y se dispuso una custodia de seguridad patrimonial en el establecimiento. Mientras tanto, los representantes gremiales preparan una asamblea para informar oficialmente a los trabajadores y analizar los próximos pasos.
De esta manera, Tornquist enfrenta una de las crisis laborales más importantes de los últimos años, con el cierre de una industria histórica y un impacto que alcanzará no solo a las familias de los empleados despedidos, sino también al conjunto de la economía local.






