Luego de varios días atravesados por los incendios forestales, vientos intensos y el avance sostenido del fuego, una lluvia se hizo presente este domingo en la región cordillerana de Chubut, generando un alivio esperado para vecinos, voluntarios y brigadistas. Aunque el fenómeno no implica el fin de la emergencia, permitió mejorar el escenario operativo y reducir tensiones acumuladas.
Las precipitaciones alcanzaron distintos puntos de la Comarca Andina, con registros en áreas cercanas a Epuyén, El Hoyo y zonas rurales aledañas. Si bien se trató de lluvias de intensidad variable, el aporte de humedad permitió un descenso de la temperatura, ayudó a asentar el humo y favoreció parcialmente las tareas en el terreno.
La lluvia ayuda a controlar el fuego, pero no marca el fin de la emergencia
El intendente José Contreras señaló que la lluvia contribuye a contener el avance del fuego y refuerza el operativo especial desplegado para proteger las áreas más comprometidas. En la misma línea, el director de Protección Civil municipal, Jorge Buenasea, confirmó la instalación de puestos sanitarios móviles en el sector del balcón, la Villa del Lago y, si las condiciones lo permiten, en la zona del Coihue, con el objetivo de asistir tanto a la población como a los brigadistas.
A pesar del alivio, las autoridades insistieron en que el riesgo no está totalmente descartado. Se trata de incendios de sexta generación, impulsados por una sequía extrema y baja humedad, lo que obliga a mantener la alerta. En ese marco, reiteraron el pedido de prudencia, solicitaron respetar las indicaciones oficiales y evitar acercarse a las zonas afectadas.
La combinación de lluvias y medios aéreos operando en la región representa un alivio significativo para toda la región cordillerana, mientras la comunidad de Epuyén mantiene la expectativa de que las precipitaciones continúen y ayuden a llevar mayor tranquilidad en las próximas horas.






