Durante varias semanas, muchas de niñas y muchos niños compartieron jornadas marcadas por el juego, el deporte, el contacto con la naturaleza y la convivencia, en un espacio cuidado y acompañado por profesores. Para muchos, la colonia se convirtió en el plan fijo de cada mañana y en el primer gran vínculo social del año.
El cierre tuvo un fuerte componente emocional. Los más grandes vivieron la experiencia del campamento, con actividades pensadas para fortalecer la autonomía y el trabajo en equipo, mientras que los más pequeños disfrutaron de una jornada recreativa que transformó el final de la colonia en una verdadera celebración.
Desde la Municipalidad de Choele Choel destacaron que la colonia de verano no solo se consolida como una propuesta recreativa, sino también como una política de inclusión e igualdad de oportunidades. Al ser completamente gratuita, permite que chicos y chicas de distintos barrios puedan acceder a actividades que promueven el bienestar, el aprendizaje y el desarrollo social.
La creciente participación es uno de los datos más relevantes: cada año se suman más familias y más niños, reflejando la confianza en una propuesta sostenida en el tiempo.
Con el cierre de la colonia, los chicos comienzan ahora a prepararse para el regreso a clases, llevándose experiencias, amistades y recuerdos que forman parte de un verano distinto. Un verano que, una vez más, tuvo a la colonia municipal como protagonista.







