El diputado bonaerense de Fuerza Patria, Alejandro Acerbo, presentó un proyecto para expresar su preocupación por el tratamiento de la reforma al régimen de biocombustibles en el Senado de la Nación, en el que advirtió que la iniciativa podría afectar la continuidad, la participación en el mercado y las inversiones realizadas por las pequeñas y medianas empresas de la provincia de Buenos Aires elaboradoras de biodiésel.
El proyecto surge en medio del debate que mantiene el Senado nacional sobre distintos proyectos destinados a modificar o reemplazar la Ley N° 27.640, que establece el marco regulatorio de biocombustibles en Argentina y cuenta con vigencia hasta 2030. Entre ellos se encuentra un expediente clave que propone un nuevo régimen para la producción, almacenamiento, comercialización, mezcla y autoconsumo de biocombustibles, con una mayor apertura del mercado y cambios en el sistema de asignación y fijación de precios.
“La actualización del marco regulatorio, el incremento de los porcentajes obligatorios de mezcla, el desarrollo de nuevos biocombustibles y la incorporación de mecanismos más transparentes de comercialización constituyen objetivos que, considerados en abstracto, pueden contribuir a diversificar la matriz energética, reducir las emisiones contaminantes, sustituir importaciones y ampliar la inversión productiva”, expuso Acerbo en los fundamentos del escrito.
En ese sentido, el legislador del peronismo explica que en la producción de biodiésel conviven pequeñas y medianas plantas regionales con grandes grupos económicos que, además de elaborar biocombustible, producen el aceite de soja utilizado como materia prima y cuentan con una estructura financiera, logística y comercial muy superior. A su entender, una apertura del mercado sin mecanismos de protección podría generar una “competencia desigual”.
El planteo del exintendente de Daireaux coincide con la posición expresada días atrás por la Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (CEPREB), que cuestionó el proyecto redactado por Casa Rosada. En concreto, la entidad sostuvo que, aunque comparte el objetivo de aumentar el porcentaje obligatorio de biodiésel en el gasoil, el esquema propuesto permitiría que las grandes aceiteras concentren el mercado interno, lo que deja en desventaja a las plantas regionales.

El proyecto que ingresó a la Legislatura bonaerense con la firma de Acerbo remarca la CEPREB asegura que el proyecto podría derivar en la concentración de la oferta actualmente distribuida entre 25 empresas en apenas seis grandes grupos integrados, que además son proveedores del aceite de soja utilizado por las pymes y cuentan con capacidad suficiente para abastecer por sí solos el mercado interno.
“La situación posee una especial incidencia para la provincia de Buenos Aires, ya que aquí funcionan diez de las veinticinco plantas pymes del país, y se produce aproximadamente el 35% del biodiesel destinado al abastecimiento del mercado interno. Por tanto, no se trata de una controversia sectorial ajena a las competencias e intereses provinciales, sino de una cuestión directamente vinculada con el empleo industrial, la actividad económica y el desarrollo de numerosas localidades del interior bonaerense”, remarcó el alfil peronista de la Sexta sección.
De acuerdo a lo expuesto por el legislador, las diez plantas de biocombustibles instaladas en la provincia son fundamentales no sólo porque generan alrededor de 1.500 puestos de trabajo directos y 8.000 indirectos, sino porque favorecen el arraigo en el interior bonaerense, dinamizan las economías locales y permiten que parte del valor agregado de la producción agropecuaria permanezca en las regiones donde se produce.
Además, Acerbo destacó el aporte de la actividad en materia energética y ambiental, al señalar que la producción local de biodiésel reduce la necesidad de importar gasoil, contribuye al ahorro de divisas y fortalece el abastecimiento interno de la provincia de Buenos Aires, mientras que la sustitución parcial de combustibles fósiles permite disminuir las emisiones de dióxido de carbono.

Otro de los ejes del proyecto ingresado por el dirigente deroense apunta a la seguridad jurídica. El diputado recordó que la Ley N°27.640 fue sancionada con vigencia hasta 2030 y que numerosas empresas realizaron inversiones de largo plazo tomando como referencia ese marco regulatorio, y consideró que cualquier modificación anticipada debe prever una transición gradual y compatible con la recuperación de esas inversiones.
Además, Acerbo señaló que existen otras iniciativas legislativas que contemplan mecanismos para evitar una mayor concentración del mercado de biodíesel, como límites de participación por empresa y grupo económico, sistemas transparentes de asignación y un porcentaje mínimo reservado para las empresas no integradas. A su entender, esas alternativas demuestran que es posible promover la competencia sin perjudicar a las pymes.
“La provincia de Buenos Aires debe sostener una posición clara: acompañar el desarrollo de los biocombustibles, el aumento razonable de los cortes, la incorporación tecnológica y la transparencia comercial, pero sin sacrificar el entramado pyme construido durante años ni perjudicar a las comunidades del interior en las que esas industrias se encuentran radicadas”, completó Acerbo.
Por último, el dirigente del peronismo propuso que el futuro régimen nacional contemple una participación efectiva para las empresas no integradas, reglas objetivas de comercialización, controles sobre la provisión de materias primas, límites frente a posiciones dominantes y un período de transición que preserve la producción y el empleo en el interior bonaerense.





