El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el canciller, Pablo Quirno, este viernes encabezaron una conferencia de prensa en Casa Rosada para aportar información sobre el flamante acuerdo comercial que Argentina firmó con Estados Unidos y adelantaron que el gobierno de Javier Milei buscará enviarlo al Congreso de la Nación durante el período extraordinario, es decir antes del 1 de marzo.
“Esto es un hito histórico para nuestro país, consolida nuestro liderazgo regional y es fruto de nuestro trabajo diplomático. El acuerdo comprende compromisos de inversión, acceso preferencial al mercado norteamericano para industrias nacionales y consolida la relación bilateral estratégica”, dispuso Adorni.
En ese sentido, el Jefe de Gabinete sostuvo que el pacto comercial incluye la eliminación de aranceles recíprocos para 1.600 productos y aseguró que beneficiará a las 24 provincias del país. Acto seguido, Adorni polarizó con el gobierno de Néstor Kirchner al recordar el rechazo que tuvo el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), una propuesta del entonces presidente estadounidense George Bush.
“En el pasado, el gobierno kirchnerista rechazó el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y vimos qué consecuencias tuvo para nuestro país: 20 años de estancamiento económico, ausencia de inversiones y aumento de la pobreza. Confiamos en que esto nos lleve a mayor crecimiento, bienestar y relevancia en el plano global. Cerrados somos débiles, integrados somos grandes”, reafirmó Adorni.
A modo de endulzar los oídos de los gobernadores provinciales, que se presentan como actores claves para aprobar el pacto económico con Estados Unidos en el Congreso, Adorni deslizó que provincias como Buenos Aires podrían “quintuplicar sus exportaciones de carne”, que Formosa, Misiones, Chaco, Corrientes y Entre Ríos se les facilitaría vender al exterior productos forestales y de floricultura sin trabas arancelarias, que Córdoba y Santa Fe se verán beneficiados por la apertura del mercado de medicamentos e insumos, y que Santa Cruz, San Juan, Mendoza, Jujuy, Salta y Catamarca contarán con beneficios en lo que respecta al sector minero.

“Argentina le está mostrando a América Latina que el camino hacia adelante es a través del capitalismo y el libre comercio y no a el estatismo proteccionista en el que estuvimos sumergidos al extremo hasta hace poco tiempo”, cerró Adorni.
Por su parte, Quirno sostuvo que el acuerdo “es el resultado de una estrategia consistente” con Estados Unidos y sumó que el trato de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea fue enviado al Congreso para que sea estudiado y votado en el recinto. Sobre esto, el canciller argentino subrayó que el deseo de Casa Rosada es que el bloque sudamericano sea “más flexible” en cuanto a pactos financieros con otros países.
“Empezó con una decisión política del presidente Javier Milei, quien quería un acuerdo con Estados Unidos. Esto es resultado de esa convicción. Nuestro país no esperó y se generaron las condiciones. Llegamos con propuestas y una hoja de ruta. No es un hecho aislado, es el resultado de una relación consistente”, insistió Quirno.
En la misma línea, el titular de Cancillería destacó la firma del Consejo de Paz de Donald Trump al alegar que esas estrategias diplomáticas sirvieron para aceitar el acuerdo con Estados Unidos, que permitirá ingresar a un mercado de 340 millones de habitantes. “Esta es la expresión concreta de una Argentina que decidió anticiparse, ordenarse y actuar”, cerró.
El detalle del acuerdo de libre comercio con Estados Unidos
El acuerdo de libre comercio con Estados Unidos establece que Argentina otorgará acceso preferencial a los mercados estadounidenses de medicamentos, productos químicos, maquinaria, productos de tecnología de la información, dispositivos médicos, vehículos automotores y productos agrícolas. En tanto, la Casa Blanca se comprometió a eliminar aranceles sobre recursos naturales no disponibles y artículos no patentados para uso farmacéutico.
Asimismo, Argentina abrió su mercado al ganado bovino vivo estadounidense, permitirá el acceso de aves de corral norteamericanas en 2027 y no restringirá el acceso a productos que utilizan ciertas denominaciones para quesos y carnes. También simplificará los procesos de registro para carne de res, productos cárnicos, vísceras y productos porcinos provenientes del norte y no exigirá el registro de instalaciones para importaciones de lácteos de Estados Unidos.
En materia laboral, la Casa Rosada acatará los lineamientos de la Organización Internacional del Trabajo y adoptará una prohibición estricta a la importación de bienes producidos con trabajo forzoso. Además, diseñará un plan para erradicar el trabajo infantil en sectores como la producción de ladrillos, algodón, ajo, uvas, aceitunas, tabaco, yerba mate y, sobre todo, en la industria textil.
Además, Argentina tendrá que cumplir con las leyes ambientales de Estados Unidos, por lo que deberá implantar medidas severas contra la tala ilegal y el tráfico ilícito de fauna y flora silvestre y fomentar la recuperación de minerales críticos como el reciclaje de baterías de iones de litio y chatarra electrónica. En relación a este punto, el acuerdo también establece que la Casa Blanca podrá invertir en la exploración y procesamiento de litio y cobre en el país, enmarcándose en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
De la misma forma, las empresas estatales argentinas no discriminarán contra bienes o servicios estadounidenses y el Gobierno nacional deberá informarle al Ejecutivo estadounidense sobre cualquier asistencia o subsidio a firmas manufactureras.






