En las últimas horas, la Agremiación Médica Platense (AMP) declaró el estado de alerta médico gremial, una medida que responde directamente a una deuda millonaria del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA). Según informaron desde la entidad, el organismo no abonó la totalidad de las prestaciones correspondientes a febrero, y el monto pendiente se acerca a los $1.300.000.000, una situación que fue reclamada en reiteradas oportunidades y que no obtuvo respuestas por parte de la prestadora bonaerense.
De esta manera, el conflicto con la Agremiación Médica Platense vuelve a poner en foco el funcionamiento del sistema de salud de la provincia de Buenos Aires, ya que desde la entidad que nuclea a los profesionales de la salud en La Plata advirtieron que el incumplimiento en los pagos impacta directamente sobre los ingresos de los profesionales. En ese sentido, remarcaron que los honorarios adeudados corresponden a tareas ya realizadas y constituyen el sustento económico de los trabajadores, mientras que la falta de cancelación de esas prestaciones genera una preocupación creciente dentro del sector.
“Esto no hace más que exponer la crisis por la que transita actualmente el sistema de salud, situación que viene siendo advertida desde la Agremiación Médica Platense desde hace tiempo”, enfatizaron las autoridades de la entidad en el comunicado difundido, donde denuncian la millonaria deuda de IOMA con los médicos locales, y abren la posibilidad a que otros cuerpos de profesionales manifiesten su malestar con la obra social bonaerense.
Es preciso mencionar que, el conflicto con el IOMA se produce en medio de fuertes discusiones políticas sobre el futuro de la obra social de la provincia de Buenos Aires, y mientras distintos actores opositores a la administración de Axel Kicillof buscan alternativas para su funcionamiento. En ese marco, el diputado de la UCR + Cambio Federal, Diego Garciarena, volvió a presentar este año un proyecto para garantizar la autarquía financiera y administrativa del organismo, con el objetivo de otorgarle mayor independencia en el manejo de sus recursos.
Es que, la iniciativa del legislador bonaerense propone modificar la Ley que creó el IOMA para establecer que el Gobierno provincial transfiera los fondos a la obra social antes del día 15 de cada mes, y evitar así que los recursos pasen previamente por la Tesorería de la Provincia. Según el planteo de Garciarena, este cambio permitiría mejorar la disponibilidad de fondos y contribuir a regularizar los pagos a prestadores.

“La autarquía es una herramienta que puede garantizar una mayor capacidad de acción y de gestión en beneficio de los afiliados. La salud es un derecho esencial para los bonaerenses”, sostuvo el legislador del radicalismo, al tiempo que advirtió sobre la situación que atraviesan los usuarios del sistema y señaló que desde su espacio reclaman desde hace tiempo por el estado de la obra social.
Es preciso recordar que, el debate sobre el funcionamiento del IOMA no es nuevo dentro del ámbito legislativo, ya que la autarquía financiera del organismo constituye uno de los reclamos históricos de la Unión Cívica Radical, que en distintas instancias impulsó propuestas en ese sentido. En los últimos meses, incluso, el propio Garciarena mantuvo encuentros con afiliados en distintos distritos para exponer los alcances de su proyecto.
En ese contexto, la situación denunciada por la Agremiación Médica Platense se suma a una serie de cuestionamientos sobre la gestión de la obra social bonaerense. A comienzos de marzo, legisladores de la oposición presentaron una iniciativa conjunta para declarar prioritario el saneamiento del IOMA y solicitar la reorientación de recursos hacia su funcionamiento.
Así, el estado de alerta declarado por la Agremiación Médica Platense expone un nuevo capítulo en la tensión entre los prestadores de salud y la obra social provincial, en un escenario donde las dificultades financieras, los reclamos sectoriales y las propuestas legislativas se entrecruzan en torno a la necesidad de garantizar la continuidad y calidad de las prestaciones médicas para millones de bonaerenses.
Tras el reclamo de la Agremiación Médica Platense, el Colegio de Médicos advirtió por el impacto de los cambios en PAMI
Este martes, el Colegio de Médicos de la provincia de Buenos Aires expresó su preocupación ante la situación que atraviesa el sistema de atención del PAMI, en un contexto de creciente conflictividad a nivel nacional. Según indicaron desde la entidad, las recientes modificaciones en el esquema de pagos y las condiciones laborales “están generando un escenario que pone en riesgo la continuidad de las prestaciones para jubilados”.

Es que, en los últimos días, médicos de cabecera de todo el país iniciaron un paro de 72 horas en reclamo por mejoras en los honorarios y en las condiciones de trabajo. De acuerdo a lo que dejaron trascender, el conflicto con los médicos se originó tras la implementación de la resolución 1107/2026, que introdujo cambios en el sistema de remuneración y eliminó la consulta presencial como unidad de ingreso, modificando el esquema tradicional de atención.
De acuerdo al planteo del Colegio de Médicos, esta medida “desvaloriza el acto médico y diluye la relación médico-paciente dentro de un esquema de pago fijo”, ya que concentra múltiples prestaciones en un monto cerrado que no contempla la complejidad ni el volumen real de trabajo. Además, desde la entidad remarcaron que el nuevo sistema implica una reducción significativa de los ingresos, que pasan de aproximadamente $2.100.000 a $1.400.000 mensuales por jornadas completas.
A este escenario se suma la eliminación de incentivos vinculados a la formación profesional continua, lo que afecta de manera directa la calidad del sistema y desincentiva la capacitación permanente de los médicos. En ese marco, el Colegio de Médicos señaló que el sistema presenta niveles críticos de desfinanciamiento y que los valores actuales de cápita representan “una cifra indigna” que no llega a cubrir los costos básicos de una sola consulta.
“El Estado está empujando a los prestadores a retirarse de las cartillas, y poniendo en alerta a los médicos de cabecera quienes dejarán de prestar servicios por la imposibilidad de cubrir los gastos mínimos de manutención de consultorios”, sostuvieron desde la institución que nuclea a los médicos bonaerenses, al advertir sobre el impacto directo que estas condiciones generan en la continuidad del servicio.
Por último, la entidad remarcó la responsabilidad del Estado en garantizar el acceso a la salud y advirtió que “la salud de nuestros mayores es una obligación constitucional e indelegable”. En el cierre del comunicado, el Colegio de Médicos enfatizó que “no hay salud pública sin médicos dignos y no hay justicia con jubilados desprotegidos”, y exigieron respuestas urgentes frente a una crisis que ya compromete el funcionamiento del sistema en todo el país.





