Luego de dos fatídicos meses marcados por reveses políticos y legislativos, el Gobierno nacional de Javier Milei intentará recuperar la agenda política tras el receso invernal con una tríada de proyectos de alto voltaje político: Zona Fría, Ley de Tierras y reforma electoral.
Es que, si bien no es oficial, sino tradición, se vienen dos semanas de párate en el Congreso de la Nación. Ni la Cámara de Diputados ni de Senadores tienen previsto abrir las puertas de sus recintos hasta que el calendario marque agosto, un escenario que obliga al oficialismo a postergar el tratamiento de una batería de proyectos considerados clave para la segunda mitad del año.
Así, el próximo 6 de agosto, la Cámara alta tendrá la titánica tarea de avanzar con la cuestionada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que modifica cuestiones centrales en expropiaciones, desalojos, el manejo del fuego, quita décadas sin movimientos tras incendios y, como cuestión más polémica, el límite de venta de tierra a extranjeros.
Ahora bien, para ese mismo día ya estaba prevista una sesión para que el Senado sancione, finalmente, la Ley Hojarasca, que también impulsa el ministro de Desregulación del Estado, Federico Sturzenegger. El proyecto ya fue aprobado en Diputados el 20 de mayo, pero no logra ver la luz en la Cámara alta.
Además, esta primera mitad del año también quedaron en suspenso el Súper RIGI, con el que el Gobierno busca atraer inversiones, y el Régimen de Zona Fría, el sistema de tarifas diferenciadas de gas. Los dos cuentan con media sanción, pero son resistidos por los bloques aliados en el Senado de la Nación. Otra tarea pateada para agosto.
En comisiones, el oficialismo deberá avanzar con la reforma de la Ley de Salud Mental. Lo cierto es que, la titular de la bancada libertaria, Patricia Bullrich, pretendía llevarla al recinto ese mismo 6 de agosto. Sin embargo, ni siquiera avanzó la firma del dictamen en comisión, por lo que deberá seguir esperando.
Otro de los pendientes es la reforma electoral con la que pretende avanzar el presidente Javier Milei. Entre los objetivos principales esta la eliminación de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultaneas y Obligatorias (PASO), que podría complicarle la competitividad a un peronismo por demás fracturado.
No obstante, los votos para eliminar las PASO, tal cual está redactado en el texto original, no están. Frente a este escenario, tanto la titular del bloque libertario en el Senado como el flamante jefe de Gabinete y ministro del Interior, Diego Santilli, negocian con gobernadores y aliados un punto intermedio.
Según confiaron fuentes parlamentarias, existe la posibilidad de una suspensión de las primarias, tal como ocurrió en las elecciones del año pasado, o bien, la incorporación de colectoras en la Boleta Única de Papel (BUP). No obstante, por estas horas, no hay nada cerrado y, conforme se acerca el año electoral, más se le complica el panorama al oficialismo.
Así, de cara a la segunda parte del año, le esperan varios desafíos a Bullrich, quien en los hechos maneja los tiempos y las negociaciones en el Senado. Sobre todo, porque el grueso de las iniciativas pendientes genera por demás resistencias incluso en los aliados incondicionales del Gobierno.
Por su parte, el titular de la Cámara baja, Martín Menem, tiene el camino bastante allanado. Por ahora, el único proyecto con sello libertario que está paralizado es la ley que busca regular el Lobby en la Argentina, que sigue sin ser dictaminado en comisión. Más de un diputado del oficialismo reconoció, por lo bajo, que el texto sufrirá modificaciones significativas antes de ser llevado al recinto.






